Attar Nishaburi

El enamorado que pierde a su amante

Un hombre de elevadas miras y posesor de perfección, se enamoró de una hermosa persona. Ahora bien, aquella a quien había abandonado su corazón se quedó delgada y amarilla como un tallo de azafrán. El luminoso día se volvió oscuro para su corazón, la muerte llegó desde lejos y se aproximó a ella. Anunciaron esta noticia a su amante; él acudió con un puñal en la mano y diciendo: "Yo quiero matar en el acto a mi amante a fin de que esta mujer, parecida a una admirable pintura, no muera de muerte natural". Le dijeron: "Eres un insensato; ¿qué motivos tienes pues para querer matarla? No viertas sangre, retira la mano de este asesinato pues ella va a morir. ¿De qué sirve matar a una persona que se muere? Sólo un loco le corta la cabeza a un muerto". -"Si mi amiga perece por mi mano, me harán perecer por la ley del talión. Entonces el día de la resurrección, yo arderé por ella como la vela delante de los humanos reunidos. Seré ajusticiado a causa de mi pasión por esta muchacha y mañana también seré quemado por su causa. Tal es mi situación aquí y allá. Mi suerte es de ser o quemado o matado por esta dama."...

Palabras de un pir

Un hombre muy religioso decía un día: "He vivido constantemente fuera de mí durante treinta años enteros, entregado a un pesar oculto, como Ismael, cuando su padre quiso cortarle la cabeza. ¿Qué le ocurrirá al hombre que ha pasado toda su vida como el penoso instante que tuvo que soportar Ismael? ¿Sabe alguien cómo se puede pasar la vida, noche y día, en medio de esta prisión y de este dolor? Tanto ardo en la espera como la vela; tanto lloro como la lluvia al principio de la primavera.

Páginas