Poesía

El schaikh y el perro

Un impuro perro descansaba sobre el pecho de un schaikh, que no retiró el faldón de su vestido. Alguien le dijo: " ¡Oh tú que eres recomendable por tu devoción! ¿Por qué no te preservas de este perro?" -"Este perro -respondió el schaikh-, tiene un exterior impuro; pero, en realidad esta impureza no es evidente en mi interior. Lo que se manifiesta al exterior respecto a él me está escondido en el interior. Puesto que mi interior es como el exterior del perro, ¿cómo tendría aversión hacia él, si se me asemeja? Cuando la menor cosa obstruye tu camino, ¿qué importa que seas detenido por una montaña o por una paja?"

Oración de Rabiah

Rabiah dijo un día a Dios: " ¡Oh tú que conoces el secreto de las cosas! realiza los deseos mundanos de mis enemigos y da a mis amigos la eternidad de la vida futura; pero, en cuanto a mí, yo estoy libre de las dos cosas. Si yo poseyera este mundo o el futuro, quizás estimaría poco mi intimidad contigo. Pero es solamente de ti, ¡oh Dios mío! de quien tengo necesidad; tú me bastas. Si volviera la mirada hacia los dos mundos o si deseara otra cosa que tú, yo me consideraría infiel".

¡Quema ya el hábito, Hafez!

Anoche se acercaba con el rostro en llamas

por ver si otro triste corazón había prendido.

Dar muerte al enamorado y alborotar la ciudad

era el ropaje a su medida cosido.

El alma de los que aman por ruda tenía su rostro,

por ello el fuego del rostro había encendido.

Las tinieblas de su bucle la fe asaltaban, y el de corazón tirano

el rostro como una antorcha ostentaba en su camino.

Mahmud y el sabio

Un hombre de puras intenciones y que estaba en el recto camino, vio una noche en sueños al sultán Mahmud y le dijo: " ¡Oh rey cuya fortuna fue tan feliz! ¿Cuál es tu situación en el reino de la eternidad?" Él le respondió: "Golpea mi cuerpo si quieres, pero no aflijas mí alma; no digas nada y retírate, pues no se debe hablar aquí de realeza.

La navegación en el navío de Noé

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El relato¨ La navegación en el navío de Noé¨ de Sohravardî guarda estrecha relación con toda una estela de simbologías tradicionales contenidas en el logos poético- espiritual, éste tiene para sí un grupos elemento simbólicos como el viaje (hacia la divinidad), el arca, la desesperación ante las zozobras (del viaje) y la montaña como fin y nuevo principio del viaje que son ocurrentes en toda poética espiritual. (Otros elementos como la lámpara, los astros, el dragón y la joya son contemplados en el abanico de la simbología tradicional que bebe de los libros revelados). Dichos elementos son en este caso contrapunteados bajo una hermenéutica (ta'wîl) de los versículos coránicos (Obviamente el espejo referencial en que se mira este relato es la historia bíblica y coránica de Noé o Nuh. Es conocido que el tema de una travesía marítima posee una profunda carga simbolizante en los diferentes contextos culturales humanos, piénsese desde el mito de la barca de Ra, el mito de los argonautas, Odiseo, hasta las leyendas escandinavas, polinesias e indocaribeñas sobre este elemento).

Zal aconseja a Kavus

Zal marchaba entonces el primero, seguido de los grandes con cinturón de oro; y cuando el hijo de Sam vio a Kavus, sentado en el trono y contento, se adelantó, cruzando las manos respetuosamente y la cabeza inclinada hacia el suelo, hasta que llegó a su asiento diciendo: “¡Oh rey del mundo, que llevas la cabeza en alto y eres el más grande entre los grandes! Jamás el trono ha visto un amo, ni jamás la corona ha tenido un dueño como tú. Jamás el cielo que gira no ha visto una fortuna como la tuya. Pueda ser que toda tu vida sea feliz y victoriosa ¡Que tu corazón se mantenga colmado de sabiduría y tu cabeza plena de justicia! El ilustre rey lo recibió graciosamente y lo hizo sentar a su lado en el trono. Se informó de las fatigas de un largo camino, de los héroes y de Rostan, que lleva en alto la cabeza. Zal le respondió: ...

El rey Keikavus y la guerra contra Mazandarán

Cuando un árbol frutal crece y le ocurre algún percance, sus hojas se marchitan, sus raíces se debilitan, su copa se inclina hacia el suelo. Cuando su pie es arrancado del suelo, cede su lugar a una rama nueva a la que abandona las flores, las hojas y el verdor y esa primavera, semejante a una brillante lámpara. Si entonces, de un buen tronco sale una rama mala, no comiences a hablar mal del troco. Del mismo modo, cuando un padre le deja el imperio del mundo a un hijo y le hace conocer todo aquello que es secreto, si el hijo rechaza la gloria y el renombre de su padre, tenlo por un extraño y no como un hijo. Si él se aparta del camino de su maestro, la vida le traerá desgracias. Esa es la manera en que actúa este viejo mundo, de forma que tú no puedes distinguir nada, si alguien reconoce que va por malos caminos, será mejor que no permanezca mucho tiempo sobre la tierra. Escucha ahora el relato que hago en base a las palabras de un viejo sabio y guárdalos como recuerdo.

Cuando Kavus ocupó el lugar de su padre, y el mundo entero se sometió a él; cuando vio acumulados los tesoros de todas clases, y al mundo esclavo ante su presencia, el collar y el trono, los zarcillos, la corona de oro incrustada de esmeraldas y los caballos árabes con las crines flotando, no reconoció a nadie que se le asemejara.

Eranos

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En el horizonte de un derviche

Peregrinando sobre las elevadas planicies de Persia:

Espacios ilimitados y desnudos, materia telúrica primordial,

Ocre silencioso, intensificado por los resplandores de las auroras,

En los fugitivos éxtasis de los crepúsculos.

Crestas que proponen sucesivamente su perfil

Que un cielo translúcido suaviza,

Y hacia las que se camina entre otras, lejanas y elevadas

murallas

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