Ferdowsi

Hakim Abolghasem Ferdowsi

Keigobad y su reino cien años (primera parte)

Autor: 

Keigobab se sentó en el trono de los Keianidas y colocó sobre su cabeza la corona adornada de joyas. Todos los grandes, como Zal y Garen, el guerrero, Keschvad, Jerrad y Berzin,el héroe, se congregaron y vertieron joyas sobre esa nueva corona. Después ellos dijeron : ¨¡Oh rey!, haz los preparativos para el combate contra los turcos. ¨Gobad escuchó lo que los grandes decían de Afrasiab y pasó revista a su ejército y, al día siguiente, sus valientes se pusieron en marcha. Un gran ruido se alzó de las tiendas del rey. Rostam revistió su armadura de guerra e hizo levantar el polvo como un elefante furioso. Los iraníes se formaron en filas y se ciñeron para derramar sangre. en uno delos francos estaba Mehrab, el señor de Kabul, del otro Kustehem, el valiente ; al centro estaba Garen, el guerrero, justo con el valiente Keshvad, el destructor de ejércitos Rostam, el Pahlevan, adelantaba al ejército y los grandes y valientes lo seguían. Después de ellos venían Zal y Keigobad. De un lado estaba el fuego, del otro, el huracán. ...

Rostam contra el dragón (segunda parte)

Autor: 

Rostam se durmió por tercera vez, después de haberse cubierto el pecho con la coraza de piel de tigre volvió a rugir el dragón. Tú hubieras dicho que su aliento vomitaba fuego. Esta vez Rajsh huyó a través de la pradera, ya que no se atrevió a cercase al Pahlevan. Su corazón estaba destrozado por esta asombrosa aventura. Tenía miedo de Rostam y del dragón. Pero su amor por Rostam no le dejó descanso. Corrió hacia su amo, rápido como el viento, relinchando, haciendo ruido, desgarrando la tierra y abriendo todos sus cascos. Rostam se despertó de su dulce sueño y se encolerizó contra el fogoso caballo; pero Dios todopoderoso quiso que esta vez la tierra no pudiera esconder al dragón. Rostam lo diviso a través de la oscuridad y, sacando su espada, reacciono como una nube de primavera y lleno la tierra del fuego del combate. Él le dijo al dragón : ¨Dime tu nombre, ya que, ahora en lo adelante, no recorrerás más estas tierras a tu agradado. Mi mano no debe arrancar tu alma de tu negro cuerpo sin que sepa tu nombre. ...

Rostam mata a una hechicera

Autor: 

Habiendo finalizado sus devociones, Rostam le colocó a Rajsh su caparazón, montó a caballo, retomó su camino y entró en el país de los magos. Rápidamente hizo una larga marcha  y al momento en que la luz del sol desaparecía, vio unos árboles, hierba y agua viva ; en fin, un lugar digno para un héroe. Vio una fuente semejante al ojo de un faisán y, una copa, rojo vino como la sangre de la paloma, un cabrito asado, pan colocado encima del, salero y mermeladas dispuestos alrededor. Él bajo del caballo, le quitó la silla a Rajsh y se aproximó, asombrado, del cabrito y el, pan.  Era la comida de los hechiceros que había desaparecido a la llamada de Rostam y al anuncio de su voz. Él se sentó a lado de la fuente sobre una pila de juncos y lleno de vino una copa de rubíes. Encontró al lado del vino una lira de armonioso sonido y todo el desierto parecía una sala de banquetes. Rostam, apoyando la lira contra su pecho le saco melodiosos sonidos y cantó lo siguiente: ¨Rostam es la plaga de los malvados, aunque los días de alegría son raros para él, cada campo de batalla es para él campo de torneo. El desierto y la montaña son sus jardines. ...

Kavus regresa a Irán y despide a Rostam

Autor: 

Cuando Kavus llegó a Irán, el mundo desapareció bajo el polvo que levantaba su ejército, el ruido se elevaba hasta el sol y hombres y mujeres salieron a su encuentro con gritos de alegría. Ellos decoraron todas las ciudades de Irán y prepararon banquetes, música y canciones. El mundo entero rejuveneció a causa de este joven rey y una luna nueva se alzó en Irán. Sentado sobre su trono, hizo venir a las gentes de las ciudades para distribuirles oro. Un gran ruido se hizo en la puerta de Rostam, el del cuerpo de elefante...

Nacimiento de Manucherhr (Historia del Shah Nameh)

Autor: 

Presta atención al acontecimiento que trajo la bóveda azul del cielo, después de que hubo dado vueltas durante nueve meses. Nació de la bella, llena de virtudes, un hijo digno de la diadema y del trono. En cuanto salió de las entrañas de su madre, se lo llevaron al rey. El que lo llevaba dijo: ¡Oh dueño de la corona!  ¡Que se regocije tu alma! ¡Mira a este Iraye!...

El comienzo

Autor: 

Antes todo, es necesario que conozcas bien el origen de los elementos. Dios creó el mundo de la nada para revelar su poder. Creó la materia de cuatro elementos, los hizo aparecer sin pena y sin trabajo. El primero es el elemento del fuego brillante, que se alza en lo alto, en medio está el aire, después el agua y debajo la tierra oscura.

Primero, el fuego comenzó a propagar sus rayos. Su calor produjo entonces sequía. A continuación, el reposo engendró al aire frío que, a su vez, dio origen a la humedad. Estando ya asignado el lugar de los cuatros elementos, éstos formaron este mundo transitorio. Se interpretaron unos y otros y aparecieron seres de todas las especies...

La batalla contra la bruja

Autor: 

Habiendo finalizado sus devociones, Rostam le colocó a Rajsh su caparazón, montó a caballo, retomó su camino y entró en el país de los magos. Rápidamente hizo una larga marcha y al momento en que la luz del sol desaparecía, vio unos árboles, hierba y agua viva; en fin, un lugar digno para un héroe. Vio una fuente semejante al ojo de un faisán y, una copa, rojo vino como la sangre de la paloma, un cabrito asado, pan colocado encima del, salero y mermeladas dispuestos alrededor...

Consejo

Autor: 

Qué no pasemos mal la vida de este mundo,

empleemos la mano de la bondad para nuestros esfuerzos.

Ni lo bueno ni lo malo es eterno,

entonces será mejor que la bondad quede como recuerdo.

Aquel tesoro, los dinares y el castillo

no te servirán de nada...

 

Meditación del poeta

Autor: 

Cuando la espada de los sesenta años se cierne sobre la cabeza de un hombre, no le trae vino, pues ya está borracho por sus años. La edad ha puesto en mi mano un bastón en lugar de una rienda; mis riquezas se han disipado, la fortuna me ha dejado. Soy como un soldado colocado en un claro en lo alto de una montaña: ve llegar un ejercito inmenso, pero no puede tirar de la rienda de su caballo para hacerle volver y huir ante sus enemigos, aunque las puntas de sus lanzas toquen las pestañas de sus ojos.

Zal aconseja a Kavus

Autor: 

Zal marchaba entonces el primero, seguido de los grandes con cinturón de oro; y cuando el hijo de Sam vio a Kavus, sentado en el trono y contento, se adelantó, cruzando las manos respetuosamente y la cabeza inclinada hacia el suelo, hasta que llegó a su asiento diciendo: “¡Oh rey del mundo, que llevas la cabeza en alto y eres el más grande entre los grandes! Jamás el trono ha visto un amo, ni jamás la corona ha tenido un dueño como tú. Jamás el cielo que gira no ha visto una fortuna como la tuya. Pueda ser que toda tu vida sea feliz y victoriosa ¡Que tu corazón se mantenga colmado de sabiduría y tu cabeza plena de justicia! El ilustre rey lo recibió graciosamente y lo hizo sentar a su lado en el trono. Se informó de las fatigas de un largo camino, de los héroes y de Rostan, que lleva en alto la cabeza. Zal le respondió: ...

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