Renacimiento Persa: “Ferdowsî y la Épica”

Abul Qasim Mansur Ibn Hasan Al Ferdowsî (940- 1020) nació en las cercanías de Tûs- hoy la Sagrada Mashhad y se ganaba la vida mediante la venta que le propiciaban sus tierras. Fue contemporáneo de la dinastía turca de los Ghaznevidas que mantuvo el poder aproximadamente de 962- 1040. Durante ese reinado se adoptó el zabanê farsî (idioma persa) como lengua administrativa y se da a aparecer como heredera de los Samaníes, opuestos a los turcos qarakhanidas del Asia Central. El cenit de su poderío se dio con el caprichoso Shâh (sultán, rey) Mahmud Al Ghaznaví. Ferdowsî luego de trabajar por más de 30 o 35 años en la composición del “Shâh Nâmeh” se dirigió a la corte del Shâh Mahmud con la confianza de que poseía una gran riqueza y reputación para interactuar entre los diversos poetas que retenía el monarca.

Sa’dí, el poeta peregrino (Segunda Parte); Temática del Golestán

Autor: 

Estos bellos versos de La rosaleda están escritos con letras doradas sobre un tapiz, junto a su traducción al inglés, en uno de los salones de la sede neoyorquina de las Naciones Unidas. Es la temática de esta obra de índole sapiencial, tal como el mismo autor nos deja bien claro tanto en su introducción como en las últimas líneas de su libro. No es ni mucho menos Sa'dí el iniciador de este tipo de literatura en Persia, siendo el Golestán la continuación de obras anteriores escritas tanto en el Irán islámico como en el preíslámico. En este último caso, la más representativa y conocida es el Yávidán-e-Jerad («La sabiduría eterna»), escrita quizás en el siglo vi, así titulada porque los consejos que da el autor pretenden serde carácter eterno y sin fecha de caducidad, pues son aplicables a cualquier época y circunstancia, mientras los humanos sean como son: humanos. Esto mismo se podría afirmar del Golestán, de cuyos consejos y recomendaciones, ...

Sa’dí, el poeta peregrino (Tercera Parte); El estilo de La rosaleda

Autor: 

    Llegamos a la parte de la elocutio  , al estilo que escogió Sa'dí para redactar el Golestán . Si bien nuestro poeta siguió a sus antecesores en cuanto a temática, al redactar una obra cuentística moralizante, fue totalmente original al crear un estilo novedoso en el que la prosa rimada preciosista y la didáctica se mezclan en una perfecta simbiosis en la que es difícil discriminar cuál de estas dos dimensiones destaca sobre la otra. El estilo de la parte en prosa de esta obra se ha clasificado como macama. Pese a ello, no se puede decir que Sa’dí haya seguido a los autores de este género, cultivado también en la literatura árabe, de donde procede, pues ha sabido combinar una prosa rimada en extremo preciosista con un léxico sencillo que pueda ser comprendido por las gentes a quienes la obra iba dirigida: el vulgo, lo que ya de por sí la excluye de la macama. 

Sa’dí, el poeta peregrino (Primera Parte)

Autor: 

Fue en el siglo XIII cuando en la región sureña de Fars, que llevaba varios siglos de silencio literario sin que ningún genio aflorara en lo que fue la cuna genuina de la civilización persa, nació el que sería una delas mayores figuras literarias de la Persia musulmana: Sa’dí de Shiraz. En efecto, en el siglo X de nuestra era la cultura persa renace de las cenizas sasánidas con el ropaje del islam. Pero esta vez no fue la Pérside la protagonista de la regeneración, como lo fuera en el siglo ni, sino que fue el Irán del extrarradio, nororiental para más señas, el que tomó las riendas, con la dinastía Saffarí primero y Samaní después, de lo que sería el renacimiento cultural y literario -y el nacimiento científico, cabría añadir- y el germen del Irán moderno. Así, nombres como los de Rudakí, el Chaucer de los persas, Ferdousí, que versificó la épica del Irán antiguo, 'Omar Jayyám, autor de las célebres Robáyyáts, Anvari, panegirista en la corte selyúcida, y 'Attár y Moulavi, irrepetibles genios de la mística irano musulmana, por no hablar de sabios como Avicena y Biruni, todos, decía, están asociados al Irán nororiental, el Gran Jorasán. ...

Y un mensaje en el camino

Vendré un día y traeré un mensaje, meteré luz en las venas, y alzaré la voz: ¡Oh vosotros que tenéis la cesta llena de sueño!

Traigo manzana, manzana roja del sol. Vendré, daré un jazmín al mendigo. Obsequiaré otro zarcillo a la bella leprosa.

Diré al ciego: ¡Qué vistoso es el jardín! Seré un errante, daré vueltas por los callejones. Pregonaré: ¡Rocío, rocío, rocío! Un pasajero dirá: Verdaderamente es una noche oscura. Le daré una galaxia.

En el puente hay una chiquilla sin piernas, le colgaré la Osa Mayor del cuello.

Eliminaré todos los insultos de los labios. Tiraré todas las paredes de su sitio. Diré a los salteadores de caminos: Ha llegado una caravana y su mercancía es la sonrisa...

Un fuego

El Fuego del corazón prendió en el pecho y ardió doliente por el Amado.  Un fuego había en la casa que la morada quemó.  

La distancia del Amado hizo arder mi cuerpo.  Separado de su rostro, un fuego mi alma quemó.  

Como el cuenco, se rompió de arrepentido mi corazón.  Sin vino ni copa, tal tulipán, mi corazón se quemó.  

Mira arder mi corazón, mira el fuego de las lágrimas.  El corazón de la vela, como mariposa, anoche, de compasión se quemó.  

Acaba la discusión y vuelve, que mi pupila, quitándole el manto suyo, dando gracias lo quemó. 

Todo el que vio la cadena anudante de tus rizos se enardeció y, por mi locura, se quemó su corazón. 

 

Ismael

Autor: 

Vestido en mi sangre, camino:

las cenizas me llevan y me guían las ruinas.

Hombres, olas que rompen, diluvio de

lenguas: a cada frase un rey

y cada boca es una tribu.

Solo, camina

delante de su tiempo,

camina...

Rey de Persia

Un hombre que ha leído en un libro antiguo que contiene las historias de los héroes, dice que Kiumars fue el que instituyó el trono y la corona y que fue el primer rey. Cuando el sol entró bajo el signo de Capricornio, el mundo se llenó de esplendor, de orden y de luz; el sol brilló bajo el signo de Capricornio, de madera que el mundo se rejuveneció enteramente: entonces, Kiumars se convirtió en el dueño del mundo. Al principio, él estableció su casa en las montañas; su trono y poderío se alzaron en las montañas, y él se vistió, él y sus compañeros, con pieles de tigres...

Buen Viaje

"¿A dónde vas tan precipitado?"

preguntó el espino a la brisa.

" yo me siento tan triste aquí,

¿no deseas viajar lejos del polvo de este desierto?"

"Me entusiasma, pero

¿Cómo hacerlo?, mis pies están atados"...

"A dónde vas tan apresurado?"

"A dondequiera que se encuentre mi casa salvo ésta."

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