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¿Quién llama a mi puerta?

Autor: Rumí

Preguntó, " ¿Quién llama a mi puerta?"

Respondí, "Tu humilde servidor".

Preguntó, "¿Qué asunto te trae por aquí?"

Respondí, "Vine a saludarte, oh Señor".

Preguntó, "¿Cuánto más viajarás?"

Respondí, "Hasta que me detengas".

Preguntó, "¿Hasta cuándo hervirás en el fuego?"

Respondí, " Hasta que puro quede".

"Este es mi juramento de amor.

Por amor,...

Cariñoso

Atmósfera de extasiadas mezquitas,

las hondas y recónditas voces

de sus embelesados alminares

se hacen trenzas

suaves y apacibles

que se escuchan

en la tierra,

en el éter,

y la mar...

El Canto de Venus

Autor: Hafez Shirazi

Ve, céfiro, y di a aquella esbelta gacela  que a la montaña y al desierto nos ha guiado.  

¡Larga sea tu vida, vendedor de dulces!  ¿Por qué olvidaste aquel loro golmago?  

¿Debido a tu belleza altiva, oh rosa,  no preguntaste por el ruiseñor enamorado?  

Con humor ufano, a los gnósticos se atrae,  al ave sabia, ni con trampa ni con grano.  

Cuando te sientes a beber con el que amas,  recuerda a los que intentan brindar con él en vano...

El pir y su compañero de viaje

Autor: Omar Khayyam

"Desembarázate de lo que excita tu temor, pues esto te hace culpable y entonces cualquier camino que quieras coger será bueno. El divo teme al que es indiferente a la posesión del dinero y rápidamente huye lejos de él. Por la apreciación de un grano de oro que te está prohibido, hasta llegarás a dividir con diligencia un cabello. En la religión el oro es como un asno cojo; no tiene valor, aunque tenga peso. Cuando llega de improviso, os gobierna y, cuando ataca a la piedad, os deja estupefactos. Aquel que ha seguido la ruta del oro se ha perdido y lo han tirado en el pozo atado de pies y manos. Evita, como José, este profundo pozo; pero en todo caso, retén tu aliento, pues en este pozo se respira un aire completamente extraordinario"...

Gritería frenética

Autor: Hafez Shirazi

Hoy deberíamos simplificar la charla espiritual: 

Dios intenta venderte algo, Pero no quieres comprarlo.

De eso se trata tu Sufrimiento:

Tu increíble regateo,

¡Tu gritería frenética por el precio a pagar.

Sobre las señales del amor

Tiene el amor señales que persigue el hombre avisado y que puede llegar a descubrir un observador inteligente.

Es la primera de todas, la insistencia de la mirada, porque es el ojo puerta abierta del alma, que deja ver sus interioridades, revela su intimidad y delata sus secretos. Así, verás que cuando mira el amante, no pestañea y que muda su mirada adonde el amado se muda, re retira adonde él se retira, y se inclina adonde él se inclina, como hace el camaleón con el sol… Otra señal es la sorpresa y ansiedad que se pintan en el rostro del amante cuando impensadamente ve a quien ama o éste aparece de súbito, así como el azoramiento que se apodera de él cuando ve a alguien que se parece a su amado, o cuando oye nombrar a éste de repente. Sobre esto he dicho en un poema:

Cuando mis ojos ve a alguien vestido de rojo,

mi corazón se rompe y desgarra de pena.

¡Es que ella con su mirada hiere y desangra a los hombres

y pienso que el vestido está empapado y empurpurado con esa sangre!

La creación del mundo

Antes todo, es necesario que conozcas bien el origen de los elementos .Dios creó el mundo de la nada para revelar su poder. Creó la materia de cuatro elementos, los hizo aparecer sin pena y sin trabajo .El primero es el elemento del fuego brillante, que se alza en lo alto, en medio está el aire, después el agua y debajo la tierra oscura.

Primero, el fuego comenzó a propagar sus rayos .Su calor produjo entonces sequía. A continuación, el reposo engendró al aire frío que, a su vez, dio origen a la humedad .Estando ya  asignado el lugar de los cuatros elementos, éstos formaron este mundo transitorio. Se interpretaron unos y otros y aparecieron seres de todas las especies.

Se formó la bóveda celeste de rotación rápida y mostró incesablemente sus maravillas .Los sietes planetas tomaron la dirección de los doce meses .Cada uno se colocó en el lugar que le habían designado. 

El enamorado que pierde a su amante

Un hombre de elevadas miras y posesor de perfección, se enamoró de una hermosa persona. Ahora bien, aquella a quien había abandonado su corazón se quedó delgada y amarilla como un tallo de azafrán. El luminoso día se volvió oscuro para su corazón, la muerte llegó desde lejos y se aproximó a ella. Anunciaron esta noticia a su amante; él acudió con un puñal en la mano y diciendo: "Yo quiero matar en el acto a mi amante a fin de que esta mujer, parecida a una admirable pintura, no muera de muerte natural". Le dijeron: "Eres un insensato; ¿qué motivos tienes pues para querer matarla? No viertas sangre, retira la mano de este asesinato pues ella va a morir. ¿De qué sirve matar a una persona que se muere? Sólo un loco le corta la cabeza a un muerto". -"Si mi amiga perece por mi mano, me harán perecer por la ley del talión. Entonces el día de la resurrección, yo arderé por ella como la vela delante de los humanos reunidos. Seré ajusticiado a causa de mi pasión por esta muchacha y mañana también seré quemado por su causa. Tal es mi situación aquí y allá. Mi suerte es de ser o quemado o matado por esta dama"...

Trabajo de Asno

Autor: Rumí

Hay algunos de ustedes que aman los asuntos intelectuales

Y se consideran superiores

A los amantes de formas más sólidas.

Recuerda como tu brillo es presentado

Por la inteligencia universal.

Tu brillo mental, como tu belleza física

Es una frágil capa exterior...

El rey de Persia

Autor: Saadi Shirazi

Se cuenta que un rey de Persia alargaba su tiránica mano para arrebatarles las posesiones a sus súbditos, y comenzó a oprimirlos de esta manera, hasta tal punto que la gente emigraba a causa de sus extorsiones y para alejarse de las penurias. Cuando los súbditos escasearon, vióse mermada la prosperidad del país, las arcas vacías, y los enemigos crecidos en cuantía.

Aquel que desea en la calamidad ser socorrido

en la bonanza, generoso tendría que haber sido.

Si a un esclavo bien no lo tratas, se te va;

sé afable pues si no, un extraño tu esclavo será.

 

Un día en la asamblea se estaba leyendo del Sahnámé, un pasaje que trataba sobre la decadencia del reinado de Zohak y sobre la era de Freydun. El visir le dijo al rey: «¿Sabrías decirme por qué Freydun, que no tenía tesoros ni riquezas ni propiedades, pudo sentarse en el trono?». Dijo [el rey]: «Como has oído, las gentes se congregaron a su alrededor, lo apoyaron con entusiasmo y así se hizo rey». Dijo [el visir]: «¡Oh rey!, ya que el hecho de que la gente se agrupase a su alrededor es necesario para llegar a ser rey, ¿Por qué ahuyenta la población? ¿Quizá no quiera ser el rey?».

Cuida del ejército como de tu propia vida,

ya que el sultán mediante él domina.

El rey preguntó: «¿Cuál es la razón por la cual se congregan el ejército y los súbditos?».

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