La rueda del destino (Rubaiyat)

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¡Oh rueda del destino!: la destrucción procede de tu odio implacable. La tiranía es para ti un acto predilecto, que cometes desde el comienzo de los siglos. Y tú también ¡oh tierra!, si lográsemos explorar en tu seno, cuántos tesoros inapreciables encontraríamos en ti... El correr de mi existencia se agotará en pocos días. Pasará como el viento del desierto. Así, mientras me quede un soplo de vida, habrá dos días que no me inquietarán jamás: aquel que no ha llegado; aquel que ya pasó. Este rubí precioso procede de una mina aparte. Nuestras diferentes conclusiones sobre esta materia son erróneas, porque el enigma del verdadero amor se explica en un lenguaje aparte.

En este mundo

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En este mundo, donde cada soplo que respiramos nos

trae una nueva tristeza, es mejor no respirar jamás un

instante sin una copa de vino en la mano.

Cuando el soplo de la aurora se haga sentir, levántate y, una y

otra vez, vacía la copa, porque por largo tiempo la aurora respirará

cuando nosotros no respiremos más.

Cadáveres anónimos (poema para Gaza y Palestina)

Cadáveres anónimos

Ningún olvido los reúne,

Ningún recuerdo los separa...

Olvidados en la hierba invernal

Sobre la vía pública,

Entre dos largos relatos de bravura

Y sufrimiento.

“¡Yo soy la víctima!”. “¡No, yo soy la única víctima!”. Ellos no replicaron:

“Una víctima no mata a otra.

Y en esta historia hay un asesino

Y una víctima”. Eran niños,...

Los mendigos y los trabajadores

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Se cuenta que la gente decía a Ibn’Arabí:

“Tu círculo está compuesto sobre todo por mendigos, labradores y artesanos. ¿No puedes encontrar gente de cultura que te siga, para que se preste una atención más cualificada a tus enseñanzas?” 

Él respondió:

“Cuando haya hombres influyentes y eruditos cantando mis alabanzas, el Día de la Calamidad estará muchísimo más cerca; porque sin duda lo estarán haciendo por su propio bien, ¡y no por el bien de nuestra obra!”

Palabras de un pir

Un hombre muy religioso decía un día: "He vivido constantemente fuera de mí durante treinta años enteros, entregado a un pesar oculto, como Ismael, cuando su padre quiso cortarle la cabeza. ¿Qué le ocurrirá al hombre que ha pasado toda su vida como el penoso instante que tuvo que soportar Ismael? ¿Sabe alguien cómo se puede pasar la vida, noche y día, en medio de esta prisión y de este dolor? Tanto ardo en la espera como la vela; tanto lloro como la lluvia al principio de la primavera.

Sentencia de un sabio sobre un palacio

Un rey hizo construir un castillo adornado de dorados para cuya construcción gastó cien mil dinares. Cuando este castillo fue parecido al paraíso, lo embellecieron aún con alfombras. De todos los países vinieron gentes a presentar al rey sus homenajes y le ofrecieron presentes en bandejas. El rey llamó entonces, con estos huéspedes, a los notables de su reino; los hizo venir cerca de él y los hizo sentarse en asientos y les dijo: "¿Cómo encontráis este palacio? ¿Queda algo por desear para la belleza y la perfección?" Todos dijeron entonces: "Nadie ha visto nunca ni nunca verá en la superficie de la Tierra un

palacio parecido". Sin embargo, un hombre entregado a la devoción se levantó y dijo: "Señor,...

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