Poesía

El Sabio

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El sabio

El amor que no arrasa no es amor.

¿Brinda acaso un tizón el calor de una hoguera?

Día y noche, toda su vida entera,

el verdadero amante se consume

entre el dolor y el placer.

 

Para el sabio alegría y tristeza,

bondad y maldad son semejantes. Y todo

cuanto comenzó debe acabar. Medita, pues,

si debes alegrarte con la felicidad que llega

o desconsolarte con la pena súbita.

El primero que aplicó el razonamiento analógico al texto revelado fue Iblis

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La primera persona que hizo estas miserables analogías en presencia de las luces de Dios fue Iblis. Dijo: «Sin duda el fuego es superior a la tierra: yo soy de fuego y Adán es de sucia tierra. Comparemos, pues, el secundario con el principal: él es de oscuridad y yo de luz radiante».

Dios dijo: «No, al contrario, no habrá relación; el ascetismo y la piedad serán la dirección de la preeminencia». No se trata de la herencia del mundo pasajero, que puedes obtener por lazos de parentesco, es una herencia espiritual. Es el legado de los profetas: sus herederos son los espíritus de los devotos. El hijo de Bu Jahl se convirtió en un verdadero creyente a la vista de todos; el hijo de Noé se descarrió...

Jeroglífico

¿Quién sabe acerca de una batalla que está aniquilando niños, mujeres y ancianos indefensos desde hace más de medio siglo?

* ¿Afganistán?

- No, eso empezó el 7 de octubre de 2001.

* ¿Irak?

- Tampoco, eso comenzó el 19 de marzo de 2003.

* ¿Y entonces, cuál?

- Palestina

* ¿Dónde queda? No la veo en el mapa…

De cómo el lobo y el zorro fueron a cazar acompañando al león

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Un león, un lobo y un zorro fueron juntos a cazar en las montañas para conseguir muchas presas para los tres. Aunque el fiero león se avergonzaba de los otros, les honró y acompañó por el camino. Para semejante rey, la escolta de soldados es una molestia, pero fue con ellos: un grupo unido es un regalo (de Dios). Las estrellas deshonran a una Luna así: está entre ellas por generosidad.

            Al Profeta le llegó la orden Consúltales, aunque ningún consejo puede compararse con el suyo. En la balanza, la cebada acompaña al oro, pero no porque sean la misma sustancia. El espíritu se ha convertido ahora en el compañero de viaje del cuerpo: por un tiempo, el perro es el guardián de la puerta de palacio

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