Poesía

Mahmud y el sabio

Un hombre de puras intenciones y que estaba en el recto camino, vio una noche en sueños al sultán Mahmud y le dijo: " ¡Oh rey cuya fortuna fue tan feliz! ¿Cuál es tu situación en el reino de la eternidad?" Él le respondió: "Golpea mi cuerpo si quieres, pero no aflijas mí alma; no digas nada y retírate, pues no se debe hablar aquí de realeza.

La navegación en el navío de Noé

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El relato¨ La navegación en el navío de Noé¨ de Sohravardî guarda estrecha relación con toda una estela de simbologías tradicionales contenidas en el logos poético- espiritual, éste tiene para sí un grupos elemento simbólicos como el viaje (hacia la divinidad), el arca, la desesperación ante las zozobras (del viaje) y la montaña como fin y nuevo principio del viaje que son ocurrentes en toda poética espiritual. (Otros elementos como la lámpara, los astros, el dragón y la joya son contemplados en el abanico de la simbología tradicional que bebe de los libros revelados). Dichos elementos son en este caso contrapunteados bajo una hermenéutica (ta'wîl) de los versículos coránicos (Obviamente el espejo referencial en que se mira este relato es la historia bíblica y coránica de Noé o Nuh. Es conocido que el tema de una travesía marítima posee una profunda carga simbolizante en los diferentes contextos culturales humanos, piénsese desde el mito de la barca de Ra, el mito de los argonautas, Odiseo, hasta las leyendas escandinavas, polinesias e indocaribeñas sobre este elemento).

Zal aconseja a Kavus

Zal marchaba entonces el primero, seguido de los grandes con cinturón de oro; y cuando el hijo de Sam vio a Kavus, sentado en el trono y contento, se adelantó, cruzando las manos respetuosamente y la cabeza inclinada hacia el suelo, hasta que llegó a su asiento diciendo: “¡Oh rey del mundo, que llevas la cabeza en alto y eres el más grande entre los grandes! Jamás el trono ha visto un amo, ni jamás la corona ha tenido un dueño como tú. Jamás el cielo que gira no ha visto una fortuna como la tuya. Pueda ser que toda tu vida sea feliz y victoriosa ¡Que tu corazón se mantenga colmado de sabiduría y tu cabeza plena de justicia! El ilustre rey lo recibió graciosamente y lo hizo sentar a su lado en el trono. Se informó de las fatigas de un largo camino, de los héroes y de Rostan, que lleva en alto la cabeza. Zal le respondió: ...

El rey Keikavus y la guerra contra Mazandarán

Cuando un árbol frutal crece y le ocurre algún percance, sus hojas se marchitan, sus raíces se debilitan, su copa se inclina hacia el suelo. Cuando su pie es arrancado del suelo, cede su lugar a una rama nueva a la que abandona las flores, las hojas y el verdor y esa primavera, semejante a una brillante lámpara. Si entonces, de un buen tronco sale una rama mala, no comiences a hablar mal del troco. Del mismo modo, cuando un padre le deja el imperio del mundo a un hijo y le hace conocer todo aquello que es secreto, si el hijo rechaza la gloria y el renombre de su padre, tenlo por un extraño y no como un hijo. Si él se aparta del camino de su maestro, la vida le traerá desgracias. Esa es la manera en que actúa este viejo mundo, de forma que tú no puedes distinguir nada, si alguien reconoce que va por malos caminos, será mejor que no permanezca mucho tiempo sobre la tierra. Escucha ahora el relato que hago en base a las palabras de un viejo sabio y guárdalos como recuerdo.

Cuando Kavus ocupó el lugar de su padre, y el mundo entero se sometió a él; cuando vio acumulados los tesoros de todas clases, y al mundo esclavo ante su presencia, el collar y el trono, los zarcillos, la corona de oro incrustada de esmeraldas y los caballos árabes con las crines flotando, no reconoció a nadie que se le asemejara.

Eranos

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En el horizonte de un derviche

Peregrinando sobre las elevadas planicies de Persia:

Espacios ilimitados y desnudos, materia telúrica primordial,

Ocre silencioso, intensificado por los resplandores de las auroras,

En los fugitivos éxtasis de los crepúsculos.

Crestas que proponen sucesivamente su perfil

Que un cielo translúcido suaviza,

Y hacia las que se camina entre otras, lejanas y elevadas

murallas

El prisionero

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Érase una vez un derviche que acompañaba a un ejército en una batalla. A la hora del combate los soldados tomaron sus arcos y espadas, pero el derviche se quedó tranquilo en su tienda. El espíritu sosegado se permanece en el suelo y el espíritu brioso sube a los cielos.

Historia

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Y toda la historia es tan simple como yo digo:

hay una historia en nosotros y

para contarla, hemos venido aquí

Después

desciende la lluvia sobre nosotros

Para hacer más triste nuestras puestas de sol

y el viento sobre los trigales

y la mañana, roca por roca,

y sobre los labios de los ríos

Isla

Una isla es mi corazón alunado con el mar

en el medio del agua, pero áridoy sediento como el desierto

¡Qué aislamiento tan odioso! Yo me decía

¡Qué distancia tan grande existe entre los peces y yo...!

Pantano

Yo estoy mirando fijamente el estado de un pantano

Carente de toda emoción y alegría

pasa en el olvido del sueño

los momentos, todos repetidos

hace mucho que él me ha observado

con una mirada repleta de repugnancia

Es el rayo de la luz pulverizado por la luna

es el perfume del amor fluyendo en la noche

todo lo que yo oigo es el grito

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