Hakim Abolghasem Ferdowsi

Zal aconseja a Kavus

Zal marchaba entonces el primero, seguido de los grandes con cinturón de oro; y cuando el hijo de Sam vio a Kavus, sentado en el trono y contento, se adelantó, cruzando las manos respetuosamente y la cabeza inclinada hacia el suelo, hasta que llegó a su asiento diciendo: “¡Oh rey del mundo, que llevas la cabeza en alto y eres el más grande entre los grandes! Jamás el trono ha visto un amo, ni jamás la corona ha tenido un dueño como tú. Jamás el cielo que gira no ha visto una fortuna como la tuya. Pueda ser que toda tu vida sea feliz y victoriosa ¡Que tu corazón se mantenga colmado de sabiduría y tu cabeza plena de justicia! El ilustre rey lo recibió graciosamente y lo hizo sentar a su lado en el trono. Se informó de las fatigas de un largo camino, de los héroes y de Rostan, que lleva en alto la cabeza. Zal le respondió: ...

El rey Keikavus y la guerra contra Mazandarán

Cuando un árbol frutal crece y le ocurre algún percance, sus hojas se marchitan, sus raíces se debilitan, su copa se inclina hacia el suelo. Cuando su pie es arrancado del suelo, cede su lugar a una rama nueva a la que abandona las flores, las hojas y el verdor y esa primavera, semejante a una brillante lámpara. Si entonces, de un buen tronco sale una rama mala, no comiences a hablar mal del troco. Del mismo modo, cuando un padre le deja el imperio del mundo a un hijo y le hace conocer todo aquello que es secreto, si el hijo rechaza la gloria y el renombre de su padre, tenlo por un extraño y no como un hijo. Si él se aparta del camino de su maestro, la vida le traerá desgracias. Esa es la manera en que actúa este viejo mundo, de forma que tú no puedes distinguir nada, si alguien reconoce que va por malos caminos, será mejor que no permanezca mucho tiempo sobre la tierra. Escucha ahora el relato que hago en base a las palabras de un viejo sabio y guárdalos como recuerdo.

Cuando Kavus ocupó el lugar de su padre, y el mundo entero se sometió a él; cuando vio acumulados los tesoros de todas clases, y al mundo esclavo ante su presencia, el collar y el trono, los zarcillos, la corona de oro incrustada de esmeraldas y los caballos árabes con las crines flotando, no reconoció a nadie que se le asemejara.

Rey de Persia

Un hombre que ha leído en un libro antiguo que contiene las historias de los héroes, dice que Kiumars fue el que instituyó el trono y la corona y que fue el primer rey. Cuando el sol entró bajo el signo de Capricornio, el mundo se llenó de esplendor, de orden y de luz; el sol brilló bajo el signo de Capricornio, de madera que el mundo se rejuveneció enteramente: entonces, Kiumars se convirtió en el dueño del mundo. Al principio, él estableció su casa en las montañas; su trono y poderío se alzaron en las montañas, y él se vistió, él y sus compañeros, con pieles de tigres. De él proviene cualquier civilización, puesto que el arte de vestirse y alimentarse era nuevo. Él reinó treinta años sobre la tierra. Él era hermoso como un sol en su trono; el brillaba desde lo alto de su trono real, como lo hace una luna de dos semanas por encima de un esbelto ciprés. Los animales feroces y las bestias salvajes que lo vieron ,acudieron hacia él desde todos los lugares del mundo ,y se mantenían inclinados delante de su trono; fue ahí que se revelaron su majestad y su alta fortuna. Ellos acudieron ante él para rendirle homenaje ; fue de él que recibieron las leyes...

Rey de Persia

Un hombre que ha leído en un libro antiguo que contiene las historias de los héroes, dice que Kiumars fue el que instituyó el trono y la corona y que fue el primer rey. Cuando el sol entró bajo el signo de Capricornio, el mundo se llenó de esplendor, de orden y de luz; el sol brilló bajo el signo de Capricornio, de madera que el mundo se rejuveneció enteramente: entonces, Kiumars se convirtió en el dueño del mundo. Al principio, él estableció su casa en las montañas; su trono y poderío se alzaron en las montañas, y él se vistió, él y sus compañeros, con pieles de tigres...

Keigobad y su reino cien años (primera parte)

Keigobab se sentó en el trono de los Keianidas y colocó sobre su cabeza la corona adornada de joyas. Todos los grandes, como Zal y Garen, el guerrero, Keschvad, Jerrad y Berzin,el héroe, se congregaron y vertieron joyas sobre esa nueva corona. Después ellos dijeron : ¨¡Oh rey!, haz los preparativos para el combate contra los turcos. ¨Gobad escuchó lo que los grandes decían de Afrasiab y pasó revista a su ejército y, al día siguiente, sus valientes se pusieron en marcha. Un gran ruido se alzó de las tiendas del rey. Rostam revistió su armadura de guerra e hizo levantar el polvo como un elefante furioso. Los iraníes se formaron en filas y se ciñeron para derramar sangre. en uno delos francos estaba Mehrab, el señor de Kabul, del otro Kustehem, el valiente ; al centro estaba Garen, el guerrero, justo con el valiente Keshvad, el destructor de ejércitos Rostam, el Pahlevan, adelantaba al ejército y los grandes y valientes lo seguían. Después de ellos venían Zal y Keigobad. De un lado estaba el fuego, del otro, el huracán. ...

Rostam contra el dragón (segunda parte)

Rostam se durmió por tercera vez, después de haberse cubierto el pecho con la coraza de piel de tigre volvió a rugir el dragón. Tú hubieras dicho que su aliento vomitaba fuego. Esta vez Rajsh huyó a través de la pradera, ya que no se atrevió a cercase al Pahlevan. Su corazón estaba destrozado por esta asombrosa aventura. Tenía miedo de Rostam y del dragón. Pero su amor por Rostam no le dejó descanso. Corrió hacia su amo, rápido como el viento, relinchando, haciendo ruido, desgarrando la tierra y abriendo todos sus cascos. Rostam se despertó de su dulce sueño y se encolerizó contra el fogoso caballo; pero Dios todopoderoso quiso que esta vez la tierra no pudiera esconder al dragón. Rostam lo diviso a través de la oscuridad y, sacando su espada, reacciono como una nube de primavera y lleno la tierra del fuego del combate. Él le dijo al dragón : ¨Dime tu nombre, ya que, ahora en lo adelante, no recorrerás más estas tierras a tu agradado. Mi mano no debe arrancar tu alma de tu negro cuerpo sin que sepa tu nombre. ...

Rostam mata a una hechicera

Habiendo finalizado sus devociones, Rostam le colocó a Rajsh su caparazón, montó a caballo, retomó su camino y entró en el país de los magos. Rápidamente hizo una larga marcha  y al momento en que la luz del sol desaparecía, vio unos árboles, hierba y agua viva ; en fin, un lugar digno para un héroe. Vio una fuente semejante al ojo de un faisán y, una copa, rojo vino como la sangre de la paloma, un cabrito asado, pan colocado encima del, salero y mermeladas dispuestos alrededor. Él bajo del caballo, le quitó la silla a Rajsh y se aproximó, asombrado, del cabrito y el, pan.  Era la comida de los hechiceros que había desaparecido a la llamada de Rostam y al anuncio de su voz. Él se sentó a lado de la fuente sobre una pila de juncos y lleno de vino una copa de rubíes. Encontró al lado del vino una lira de armonioso sonido y todo el desierto parecía una sala de banquetes. Rostam, apoyando la lira contra su pecho le saco melodiosos sonidos y cantó lo siguiente: ¨Rostam es la plaga de los malvados, aunque los días de alegría son raros para él, cada campo de batalla es para él campo de torneo. El desierto y la montaña son sus jardines. ...

Rostam contra el dragón (primera parte)

Un dragón salió del desierto. Tu hubieras dicho que un elefante no hubiera podido escapar de él. Su madriguera se encontraba en ese lugar y, por miedo a encontrarse con él, ningún Div hubiera osado pasar por ahí. Él vino y con asombro vio a Rostam, que buscaba la posesión del mundo; dormido delante de él, un caballo. Se preguntó qué podría ser esa aparición, y quién tendría la audacia de descansar en ese lugar ;ya  que ninguna criatura se atrevía a pasar por el camino, ni Div, ni elefante,  ni león lleno de coraje. Y si algún ser vivo venía, no tenía la menor oportunidad de escapar de ese malvado dragón. El dragón se dirigió hacia Rajsh, el brillante, y Rajsh corrió hacia el héroe que iba en búsqueda de la diadema. Golpeó la tierra con sus cascos de acero,  la golpeaba con sus patas y sacudía la cola. Rostam despertó de su sueño y la cabeza del héroe, lleno de prudencia se encolerizó.

La creación del mundo

Antes todo, es necesario que conozcas bien el origen de los elementos .Dios creó el mundo de la nada para revelar su poder. Creó la materia de cuatro elementos, los hizo aparecer sin pena y sin trabajo .El primero es el elemento del fuego brillante, que se alza en lo alto, en medio está el aire, después el agua y debajo la tierra oscura.

Primero, el fuego comenzó a propagar sus rayos .Su calor produjo entonces sequía. A continuación, el reposo engendró al aire frío que, a su vez, dio origen a la humedad .Estando ya  asignado el lugar de los cuatros elementos, éstos formaron este mundo transitorio. Se interpretaron unos y otros y aparecieron seres de todas las especies.

Se formó la bóveda celeste de rotación rápida y mostró incesablemente sus maravillas .Los sietes planetas tomaron la dirección de los doce meses .Cada uno se colocó en el lugar que le habían designado. 

Kiumars; Rey de Persia

¿Quién, según el relato de Dehgan, ha buscado en la tierra la corona del poderío? ¿Quién ha colocado la diadema sobre su frente? Nadie en el mundo ha conservado el recuerdo, si no es un hijo que haya recibido de su padre las tradiciones, y quien, según las palabras de su padre, te cuenta a través de quien el glorioso poder fue  creado, y quien de entre esos reyes alcanzó el más alto poderío.Un hombre que ha leído en un libro antiguo que contiene las historias de los héroes, dice que Kiumars fue el que instituyó el trono y la corona y que fue el primer rey .Cuando el sol entró bajo el signo de Capricornio, el mundo se llenó de esplendor, de orden y de luz; el sol brilló bajo el signo de Capricornio, de madera que el mundo se rejuveneció enteramente: entonces, Kiumars se convirtió en el dueño del mundo...

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