Rumí

Rogando al Señor que es nuestro Auxiliador, para que nos ayude a mantener el autocontrol en todas las circunstancias y explicando las dañinas y perniciosas consecuencias de la indisciplina

Autor: 

Imploremos a Dios que nos ayude a controlarnos; quien carece de autocontrol esta privado de la gracia del Señor. El hombre indisciplinado no solo se maltrata a sí mismo, sino que incendia todo el mundo.

Bajaba del cielo una mesa de comida sin problemas y sin compraventa, y algunos del pueblo de Moisés clamaron irrespetuosamente: «¿Dónde están el ajo y las lentejas?»...

La historia del rey que se enamoró de una doncella y la compró.

Autor: 

 

 

Había una vez un rey que detentaba el poder temporal y el espiritual. Un día cabalgaba de caza con sus cortesanos. En el camino real, divisó a una doncella y quedó prendado de ella. Puesto que el pájaro, su alma, revoloteaba en la jaula, pagó dinero y compró a la muchacha. Cuando la hubo adquirido y conseguido su deseo, por destino divino ella enfermó.

          Cierto hombre tenía un burro pero carecía de albarda: cuando la consiguió, un lobo se llevó al asno. Tenía un cántaro, pero no podía conseguir agua: cuando encontró agua, el cántaro se rompió.

          El rey reunió a muchos médicos y les dijo: «La vida de ambos está en vuestras manos. La mía no importa, mas ella es la vida de mi vida. Estoy herido y doliente: ella es mi remedio. Quien sane a la que es mi vida se llevara mi tesoro, mis perlas y mi coral».

          Le contestaron diciendo: «Nos esforzaremos al máximo y uniremos toda nuestra inteligencia. Cada uno de nosotros es un mesías de un mundo: en nuestras manos hay una medicina para cada enfermedad». No dijeron, en su arrogancia, «si Dios quiere»; por ello, Dios les mostró la debilidad del hombre. Me refiero a la omisión de la cláusula por dureza de corazón; no se trata simplemente de pronunciar las palabras, pues ello es una circunstancia superficial. ¡Cuántos no la han mencionado pero su alma estaba en armonía con el espíritu de ella!

          Cuantos más remedios y curas aplicaban, más se acrecentaba la enfermedad, y no se satisfacía la necesidad. La chica enferma adelgazó hasta quedarse como un cabello y los ojos del rey fluían con lágrimas de sangre, como un río.

          Por destino divino, el hidromiel producía bilis y el aceite de almendras aumentaba la sequedad. Al administrar mirobálano, se producía constipación y cesaba la relajación; el agua huía de las llamas, como la nafta.

La vida y la muerte

Autor: 

 

 

Mira al amor

    como se enreda

        con el enamorado

 

Mira al espíritu

    como se funde con la tierra

                      dándole nueva vida

 

¿Por qué estás tan preocupado

       con esto o aquello, o lo bueno o lo malo?

                 pon atención de cómo se unen las cosas

 

¿Por qué hablar acerca de todo

    lo conocido y lo desconocido?

          mira también como lo desconocido se convierte en lo desconocido

 

¿Por qué pensar por separado

   acerca de esta vida y de la siguiente?

          cuando apenas si hemos nacido de la última vida.

 

Poema de los átomos.

Autor: 

“... ¡Oh día, despierta! Los átomos bailan.

Todo el universo baila gracias a ellos.

Las almas bailan poseídas por el éxtasis.

Te susurraré al oído... a donde les arrastra esta danza.

Todos los átomos en el aire y en el desierto... sabes, parecen locos.

Cada átomo, feliz o triste... está encantado por el sol.

No hay nada más que decir…”

 

*

 

“¿Qué puedo hacer?, ¡Oh musulmanes!, pues no me reconozco a mí mismo.

No soy cristiano, ni judío, ni parsi, ni musulmán.

No soy del este, ni del oeste, ni de la tierra, ni del mar (…).

Mi lugar es el no lugar, mi señal la no señal.

No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.

He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno.

Uno busco, uno conozco, uno veo, uno llamo.

Estoy embriagado con la copa del amor, los dos mundos han desaparecido de mi vida.

No me resta sino danzar y celebrar".

 “Y el resultado de todo está en estas tres únicas palabras: ardía, ardía y ardía”.

Aparte de Amor, todo se desvanece.

 

El camino al cielo está en tu corazón.

¡Abre y levanta las alas del amor!

Cuando las alas del amor son fuertes, no se necesita ninguna escalera.

Aunque el mundo sea espinas, un corazón amante es una enramada de rosas.

Aunque ruede del cielo hacia abajo, la vida de los amantes sigue adelante.

Invita al amor en cada rincón oscuro.

El fruto gustoso

Autor: 

Puedes tener muchas devociones a tu crédito,

Mucho ayuno y oración,

Pero no has probado el sabor de esos actos

Hay muchas conchas de nuez,

Pero ninguna con un dulce fruto dentro.

Tiene que haber un regusto,

Una semilla deliciosa, o el fruto

No podrá producir una planta,

Que luego se vuelva un árbol productivo.

Las prácticas de austeridad sin sabor,

Son sólo fantasías...

El césped

Autor: 

No hay más Realidad que Dios,

Dice el sheik completamente sometido,

El cual es un océano para todos los seres.

Los niveles de creación son como briznas de paja en el océano.

El movimiento de las briznas proviene de la agitación de las aguas.

Cuando el océano desea que las briznas se calmen,

Las envía cerca de la costa.

Cuando las desea en las aguas profundas, hace con

Ellas lo que el viento hace con el césped.

                        Esto nunca termina...

Páginas