Mensaje de error

  • Notice: Undefined variable: node en rainbow_breadcrumb() (línea 29 de /home/literatura/domains/literatura.islamoriente.com/public_html/sites/all/themes/rainbow/template.php).
  • Notice: Trying to get property of non-object en rainbow_breadcrumb() (línea 29 de /home/literatura/domains/literatura.islamoriente.com/public_html/sites/all/themes/rainbow/template.php).

Cuento

El lenguaje de los pájaros

¡Alabanza al santo Creador del alma, que ha gratificado a la vil tierra con el alma y la fe, qué ha posado su trono sobre las aguas y que ha hecho vivir en los aires a criaturas terrestres! Ha dado a los cielos la dominación y a la tierra la dependencia; ha imprimido a los cielos un movimiento perpetuo y a la tierra un reposo uniforme. Ha colocado el firmamento encima de la tierra como una tienda sin estacas para sostenerla. En seis días ha creado los siete planetas y con dos letras ha creado las nueve cúpulas de los cielos. Ha dorado los dados de las estrellas para que el cielo pueda, durante la noche, jugar al chaquete. Ha dotado de propiedades diversas la malla del cuerpo; ha puesto polvo en la cola del pájaro del alma; ha vuelto líquido el océano en señal de servidumbre y ha helado la montaña por el temor que le ha inspirado. Ha desecado el mar completamente; de la piedra ha hecho nacer el rubí y de la sangre, el almizcle. Dio a la montaña el puñal y el cinturón; por esto es por lo que ella eleva la cabeza con orgullo. Tanto ha hecho nacer matas de rosas sobre la superficie del fuego, tanto puentes sobre la superficie del agua. Ha hecho atacar a su enemigo por un pequeño mosquito, resintiéndose aquél de la picadura durante cuatrocientos años. En su sabiduría, inspiró a una araña a tejer prudentemente su tela para proteger al más eminente de los hombres. Ha ajustado la talla de la hormiga hasta el punto de asemejarla a un cabello y ha hecho de ella la compañera de Salomón; le ha dado el hermoso traje negro de las Abbasidas y un vestido de brocado digno del pavo real y que no ha costado trabajo tejer...

Reunión de los pájaros

  Sé bienvenida, ¡oh abubilla! tú que has servido de guía al rey Salomón, tú que fuiste realmente la mensajera de todo valle; oh tú que has llegado felizmente a las fronteras del reino de Saba. Tú cuyo coloquio gorjeante con Salomón fue excelente, tú fuiste la confidente de los secretos de Salomón y obtuviste así una corona de gloria. Para ser la digna confidente de los secretos de Salomón, debes encerrar y mantener en los hierros al demonio "que quiere tentarte". Cuando hayas actuado así, entrarás detrás de la cortina del palacio de Salomón.

   Oh aguzanieve, que te pareces a Moisés, levántate y haz resonar tu canuto para celebrar el verdadero conocimiento de Dios. Como Moisés, has visto el fuego de lejos; eres realmente un pequeño Moisés en el monte Sinaí. Aléjate del brutal Faraón; llega en el tiempo propicio y sé el pájaro del monte Sinaí. Mi discurso es sin palabras, sin lengua y sin ruido; compréndelo sin inteligencia y óyelo sin oído. 

Anécdota sobre José y sus hermanos

Los diez hermanos de José, para huir del hambre, vinieron desde muy lejos cerca de su hermano. Con desolación contaron su situación y pidieron algo oportuno para la dureza del año. El rostro de José estaba entonces cubierto por un velo y ante él había una copa. José golpeó visiblemente la copa con su mano y esta copa dejó oír una especie de gemido. Los diez hermanos, consternados, soltaron la lengua ante José y le dijeron todos: " ¡Oh Aziz! tú que conoces la verdad, ¿alguien sabe lo que significa el ruido que sale de esta copa? 

El árabe en Persia

Un árabe fue a Persia y se admiró de las costumbres que encontró allí. Este ignorante, cuando visitaba el país, pasó por azar delante de una casa de caridad. Había allí un puñado de gentes desordenadas que se habían jugado los dos mundos y que no decían palabra. Todos sin mujer, sin óbolo, pero con el corazón puro; todos exentos de mancha, a cual más. Cada uno de ellos tenía en la mano una botella de vino turbio que había tenido el cuidado de llenar antes de sentarse. 

Anécdota sobre las mariposas

Una noche, se reunieron las mariposas atormentadas por el deseo de unirse a la vela. Dijeron todas: "Tenemos que encontrar a alguien que pueda darnos noticias de nuestra amorosa búsqueda". Una mariposa fue hasta un lejano castillo y percibió en su interior la luz de una vela. Volvió y contó lo que había visto; se puso a hacer la descripción de la vela según la medida de su inteligencia. Pero la sabia mariposa que presidía la reunión expresó la opinión de que la mariposa exploradora no sabía nada de la vela.

Páginas