Cuento

El árabe en Persia

Un árabe fue a Persia y se admiró de las costumbres que encontró allí. Este ignorante, cuando visitaba el país, pasó por azar delante de una casa de caridad. Había allí un puñado de gentes desordenadas que se habían jugado los dos mundos y que no decían palabra. Todos sin mujer, sin óbolo, pero con el corazón puro; todos exentos de mancha, a cual más.

El derviche misántropo

Un infortunado llegó, a fuerza de andar, a un lugar desierto cerca de un derviche y le dijo: " ¡Oh derviche! ¿Cómo van tus asuntos?" El devoto respondió: "¿No te da vergüenza de hacerme tal pregunta? Enrojece. He permanecido en este mundo que está bien apretado para mí en este momento y donde vivo estrechamente". Su interlocutor replicó: "No dices la verdad; ¿cómo puedes vivir estrechamente en este vasto desierto?" "Si este lugar no fuera estrecho, replicó el derviche, ¿me habrías encontrado alguna vez?"

Los pájaros se conciertan para ir hacia el Simorg

Cuando todos los pájaros hubieron oído esta historia, se decidieron a renunciar ellos también a la vida. El pensamiento del Simorg se llevó el reposo de sus corazones; su único amor llenó el corazón de los cien mil pájaros. Hicieron el proyecto de ponerse en camino, proyecto loable, para el cual se prepararon prestamente. Todos dijeron: "Ahora tenemos que procurarnos con nuestro dinero un guía para atar y desatar. Necesitamos un conductor para nuestro camino, porque no se puede actuar según sus propias ideas. Es necesario un administrador excelente para tal camino, con la esperanza de que nos pueda salvar de este profundo mar. De corazón obedeceremos a este guía; haremos lo que él diga, bueno o malo, para que al fin nuestra bola caiga, lejos de este lugar de jactancia, en el mazo del Cáucaso. 

Explicaciones de la abubilla sobre el proyectado viaje

Cuando los pájaros oyeron este discurso, descubrieron los antiguos secretos. Reconocieron su relación con el Simorg y, necesariamente, experimentaron el deseo de hacer el viaje "que les proponía la abubilla". Sin embargo, este discurso incluso les hizo recular al ponerse en camino; todos experimentaron la misma inquietud y la expresaron de forma parecida. Dijeron, pues, a la abubilla: "¡Oh tú que eres nuestra guía en este asunto! ¿Quieres que abandonemos, para abordar este camino, la vida tranquila que gozamos, puesto que débiles pájaros como nosotros no pueden vanagloriarse de encontrar el verdadero camino para llegar al lugar sublime donde vive el Simorg?"

Deseos

Autor: 

Un emperador estaba saliendo de su palacio para dar un paseo matutino cuando se encontró con un mendigo.

Le preguntó:

-¿Qué quieres?

El mendigo se rió y dijo:

-¿Me preguntas como si pudieras satisfacer mi deseo?

El rey se rió y dijo:

-Por supuesto que puedo satisfacer tu deseo. ¿Qué es? Simplemente dímelo.

Y el mendigo dijo:

-Piénsalo dos veces antes de prometer...

Epílogo

¡Oh Attar perfumador! Constantemente has esparcido por el mundo el contenido de la vejiga del almizcle de los secretos. Los horizontes del mundo están llenos de tus perfumes y los amantes que habitan en el mundo están llenos de turbación por tu causa. Tanto lanzas suspiros de amor puro, tanta haces oír quejas cerca de la cortina que asaltan los verdaderos amantes. Tus versos les ofrecen un capital, ¡ojalá puedan adornarse con ellos como con una joya!...

La paloma colorada

Autor: 

Dijo el Rey al Sabio;

- Ya oí, el ejemplo de los malos amigos y cómo repartió sus riquezas, el falso litigante. Ahora háblame de los verdaderos amigos y cómo comienza la verdadera amistad entre ellos y cómo se ayudan y aprovechan unos de otros.

Respondió el Sabio:

- El hombre comprensivo no guarda con el amigo ningún tesoro ni ganancia alguna, pues los amigos son solidarios a la hora que acontece al amigo algún mal. Y uno de los ejemplos que más semejan a ello, es el ejemplo de la Paloma Colorada, el ratón, el galápago (tortuga de mar) y el cuervo...

Las tres truchas

Autor: 

Dicen que los hombres son de tres tipos: previsores, deliberantes y perezosos. El previsor es el mejor y el de mejor ingenio, pues ve venir las cosas antes de que éstas sucedan, y de ellas obtiene lo que procede para su bien, destruyendo el mal antes de que le alcance y atajando el miedo antes de que le sobrevenga. El deliberante es aquél a quien, de acaecerle alguna tribulación, no desmaya ni se apoca. El perezoso es aquél que, tardo en cumplir con sus deberes, anda siempre en falsas seguridades hasta que llega la tribulación y en ella perece...

El lenguaje de los pájaros

¡Alabanza al santo Creador del alma, que ha gratificado a la vil tierra con el alma y la fe, qué ha posado su trono sobre las aguas y que ha hecho vivir en los aires a criaturas terrestres! Ha dado a los cielos la dominación y a la tierra la dependencia; ha imprimido a los cielos un movimiento perpetuo y a la tierra un reposo uniforme. Ha colocado el firmamento encima de la tierra como una tienda sin estacas para sostenerla. En seis días ha creado los siete planetas y con dos letras ha creado las nueve cúpulas de los cielos. Ha dorado los dados de las estrellas para que el cielo pueda, durante la noche, jugar al chaquete. Ha dotado de propiedades diversas la malla del cuerpo; ha puesto polvo en la cola del pájaro del alma; ha vuelto líquido el océano en señal de servidumbre y ha helado la montaña por el temor que le ha inspirado. Ha desecado el mar completamente; de la piedra ha hecho nacer el rubí y de la sangre, el almizcle. Dio a la montaña el puñal y el cinturón; por esto es por lo que ella eleva la cabeza con orgullo. Tanto ha hecho nacer matas de rosas sobre la superficie del fuego, tanto puentes sobre la superficie del agua. Ha hecho atacar a su enemigo por un pequeño mosquito, resintiéndose aquél de la picadura durante cuatrocientos años. En su sabiduría, inspiró a una araña a tejer prudentemente su tela para proteger al más eminente de los hombres. Ha ajustado la talla de la hormiga hasta el punto de asemejarla a un cabello y ha hecho de ella la compañera de Salomón; le ha dado el hermoso traje negro de las Abbasidas y un vestido de brocado digno del pavo real y que no ha costado trabajo tejer...

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