Anónimo

Cuento de la Reina de las Serpientes y las Aventuras de Bulukiya

Autor: 

Hubo una vez en los días de antaño y en épocas y eras ha mucho tiempo ya idas un sabio griego llamado Daniel, que tenía alumnos y discípulos y los hombres prudentes de Grecia eran sumisos a su autoridad y confiaban en su saber. Con todo, Alá le había negado un hijo varón. Cierta noche, mientras discurría y se lamentaba a causa de la falta de un hijo que pudiera heredar su sabiduría, se le ocurrió que Alá (¡glorificado y enaltecido sea!) escucha la oración de quienes a El recurren y que no hay ujier a la puerta de su magnificencia y que dispensa sin tasa sus favores a quienes El quiere y a ningún suplicante despide con las manos vacías, antes bien se las colma de favores y mercedes...

LA LITERATURA DARÍ

Autor: 

La poesía persa "Dari" nació en el siglo IX con poetas como Mohammad Ibn-e Vasif (~ 250h. / 863 d. C.), Firuz Mashreqi (283 h.), Abusalik Gorgāni (265 h. / 878 d. C.) etc... Un siglo más tarde, el persa ya se había convertido en una lengua formada, madura y melodiosa.

Los poemas de Rudaki Samarqandí, el famoso poeta del periodo Samaní (siglo X) considerado como el padre de la poesía persa, son de esta época. Unos años después de la muerte de Rudaki, comenzó la tradición épica persa que tenía sus fuentes en el Avesta y otros textos escritos en persa medio. La gran epopeya nacional persa es el Shāh Nāmeh de Abu'l Qasem Ferdosí (935-1020 d.C.)...

Sa’dí, el poeta peregrino (Cuarta y última parte); Traducciones del Golestán

Autor: 

Sa’dí no es filósofo ni místico. Es sólo poeta, un verdadero poeta. Es sobre todo un poeta del humanismo cuyo orgullo es el amor y la moral. No es un Platón como para hablar del mundo imperceptible de lo oculto y hacer del amor y del espíritu esencia tan primordial que no tengan relación alguna con la materia y lo corpóreo. Es un Sócrates que presta atención al hombre y a su destino. El amor por un efebo del bazar, como Sócrates con Alcibíades, no lo considera tampoco un impedimento para buscar el humanismo y la perfección. Al igual que Descartes, se percata de que todo el mundo está satisfecho de su inteligencia, y, como Voltaire, mira con indulgencia los conflictos y las discrepancias y quiere que todos tengan la libertad y el coraje para expresar sin miedo su opinión y su pensamiento. Pese a todo, al igual que Platón, teje para sí un mundo imaginario en el que sacrifica la fealdad y la maldad a los pies del bien y de la belleza, y, a la vez, como Sócrates, profiere osadamente y sin temor todo aquello que considera la verdad y no da pie a que el odio y la inquina del vulgo entre en sus pensamientos. ...

Sa’dí, el poeta peregrino (Segunda Parte); Temática del Golestán

Autor: 

Estos bellos versos de La rosaleda están escritos con letras doradas sobre un tapiz, junto a su traducción al inglés, en uno de los salones de la sede neoyorquina de las Naciones Unidas. Es la temática de esta obra de índole sapiencial, tal como el mismo autor nos deja bien claro tanto en su introducción como en las últimas líneas de su libro. No es ni mucho menos Sa'dí el iniciador de este tipo de literatura en Persia, siendo el Golestán la continuación de obras anteriores escritas tanto en el Irán islámico como en el preíslámico. En este último caso, la más representativa y conocida es el Yávidán-e-Jerad («La sabiduría eterna»), escrita quizás en el siglo vi, así titulada porque los consejos que da el autor pretenden serde carácter eterno y sin fecha de caducidad, pues son aplicables a cualquier época y circunstancia, mientras los humanos sean como son: humanos. Esto mismo se podría afirmar del Golestán, de cuyos consejos y recomendaciones, ...

Sa’dí, el poeta peregrino (Tercera Parte); El estilo de La rosaleda

Autor: 

    Llegamos a la parte de la elocutio  , al estilo que escogió Sa'dí para redactar el Golestán . Si bien nuestro poeta siguió a sus antecesores en cuanto a temática, al redactar una obra cuentística moralizante, fue totalmente original al crear un estilo novedoso en el que la prosa rimada preciosista y la didáctica se mezclan en una perfecta simbiosis en la que es difícil discriminar cuál de estas dos dimensiones destaca sobre la otra. El estilo de la parte en prosa de esta obra se ha clasificado como macama. Pese a ello, no se puede decir que Sa’dí haya seguido a los autores de este género, cultivado también en la literatura árabe, de donde procede, pues ha sabido combinar una prosa rimada en extremo preciosista con un léxico sencillo que pueda ser comprendido por las gentes a quienes la obra iba dirigida: el vulgo, lo que ya de por sí la excluye de la macama. 

Sa’dí, el poeta peregrino (Primera Parte)

Autor: 

Fue en el siglo XIII cuando en la región sureña de Fars, que llevaba varios siglos de silencio literario sin que ningún genio aflorara en lo que fue la cuna genuina de la civilización persa, nació el que sería una delas mayores figuras literarias de la Persia musulmana: Sa’dí de Shiraz. En efecto, en el siglo X de nuestra era la cultura persa renace de las cenizas sasánidas con el ropaje del islam. Pero esta vez no fue la Pérside la protagonista de la regeneración, como lo fuera en el siglo ni, sino que fue el Irán del extrarradio, nororiental para más señas, el que tomó las riendas, con la dinastía Saffarí primero y Samaní después, de lo que sería el renacimiento cultural y literario -y el nacimiento científico, cabría añadir- y el germen del Irán moderno. Así, nombres como los de Rudakí, el Chaucer de los persas, Ferdousí, que versificó la épica del Irán antiguo, 'Omar Jayyám, autor de las célebres Robáyyáts, Anvari, panegirista en la corte selyúcida, y 'Attár y Moulavi, irrepetibles genios de la mística irano musulmana, por no hablar de sabios como Avicena y Biruni, todos, decía, están asociados al Irán nororiental, el Gran Jorasán. ...

Historia del monasterio

Autor: 

 "Sabed que he permanecido mucho tiempo en los Santos Lugares, en compañía de hombres piadosos e ilustres, y vivía muy modesta­mente, sometiéndome a ellos, pues Alah el Altísimo me ha concedido el don de la humildad y la renunciación. Y hasta pensaba pasar el resto de mis días de la misma manera entre la tranquilidad y el cumpli­miento de los deberes piadosos y la paz de una vida sin incidentes. Pero no contaba con el Destino.
"Una noche llegué a orillas del mar, que hasta entonces no había visto nunca, y sentí una fuerza irresistible que me impulsaba a andar por encima del agua. Me lancé a ello resueltamente, y con gran asom­bro mío me sostenía sobre el agua, sin hundirme y sin mojarme si­quiera los pies desnudos. ...

Historia de la Docta simpatía

Autor: 

Ella le contestó: "¡Oh señor! estudié la sintaxis, la poesía, el derecho civil y el derecho general; la música, la astronomía, la geometría, la aritmética, la jurisprudencia desde el punto de vista de las sucesiones, y el arte de descifrar las escrituras mágicas y las inscripciones antiguas. Me sé de memoria el Libro Sublime y puedo leerle de siete maneras distintas; conozco exactamente el número de sus capítulos, de sus versículos, de sus divisiones, de sus diferentes partes y sus combinaciones, y cuantas líneas, palabras, letras consonantes y vocales encierra: recuerdo con precisión qué capítulos se inspiraron y escribieron en la Meca y cuáles otros se dictaron en Medina; no ignoro las leyes y los dogmas, sé distinguirlos con las tradiciones y diferenciar su grado de autenticidad; no soy una profana en lógica, ni en arquitectura, ni en filosofía, como tampoco en lo que afecta a la elocuencia, al lenguaje escogido, a la retórica y a las reglas de los versos, los cuales sé ordenar y medir sin omitir ninguna dificultad en su construcción; sé hacerlos sencillos y fluidos, como también complicados y enrevesados para deleitar sólo a las gentes delicadas; y si a veces pongo en ellos oscuridad, es para fijar más la atención y halagar al espíritu, que despliega por último su trama sutil y frágil; en una palabra, aprendí muchas cosas y retuve cuanto aprendí.

Cita en Samarra

Autor: 

En un oscuro y estrecho callejón de Bagdad, un hombre baja corriendo despavorido unas escaleras de piedra. El hombre, presa del terror, entra repentinamente en una casa mientras exclama:

— ¡Maestro! ¡Maestro! Ahora… ¡tiene que salvarme, señor!

— ¡Hakim! -exclama el viejo mercader, que, sorprendido, deja a un lado sus anotaciones-. -¿Qué ocurre? ¿Qué te pasa?

Henry Corbin y su obra

Autor: 

Henry Corbin nace en París el 14 de abril de 1903. Tras una infancia algo complicada por problemas de salud, cursa estudios de filosofía en la Universidad de París. Sus años universitarios y pos universitarios se nos presentan como una encrucijada de caminos que van a determinar su trayectoria vital: Gilson y el mundo medieval, Bréhier, con Plotino y las Upanishads, Massignon y el descubrimiento de Sohrawardí, Baruzi y la teología protestante, Cassirer y el pensamiento mítico, Heidegger y la fenomenología...

En 1925 sigue un curso de Gilson en la École Pratique des Hautes sobre el avicenismo latino en la Edad Media. De entonces data su primer contacto con la angelología por la que de inmediato muestra un interés que no le abandonará ya a lo largo de su vida. Había seguido igualmente un curso de Émile Bréhier sobre neoplatonismo y Vedanta, y su atención parece en principio escindirse entre la India y el Islam; de ahí que comience a estudiar simultáneamente árabe y sánscrito, aunque su  aventura India  se iba a desvanecer pronto. De esa Época data también el comienzo de su larga amistad con los hermanos Baruzi, Joseph, musicólogo, y Jean, que llegaría a ser autor de la conocida monografía sobre san Juan de la Cruz. En 1928 realiza el trabajo Estoicismo y agustinismo en el pensamiento de Luis de León que obtendr· un premio concedido por la Universidad de Salamanca.

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