Attar Nishaburi

Los dos zorros

Dos zorros, macho y hembra, compartían la misma comida y gozaban de su mutua compañía. Un rey, que estaba en la llanura con panteras y halcones, separó a los dos zorros.

Entonces la hembra preguntó al macho: "¡Oh buscador de agujeros! dime, ¿dónde nos encontraremos juntos de nuevo?" El respondió: "Si tenemos que estar juntos otra vez, sólo será en la tienda de un peletero de la ciudad".

El difunto criminal

Un indigente murió en estado de crimen y, cuando lo llevaban a enterrar, un devoto que pasaba se apartó diciendo que no había de rezar por tal hombre; pero a la noche siguiente vio en sueños a este desgraciado en el cielo, con el rostro tan brillante como el sol. En su admiración le dijo: "¿Cómo has obtenido, hijo mío, un lugar tan elevado, tú que has vivido siempre en el crimen y que estás manchado de la cabeza a los pies?" Él le respondió: "Dios me ha hecho misericordia a causa de tu falta de compasión hacia mí, a mí cuya conducta ha sido tan desordenada". Ve la sabiduría de Dios en el juego de su amor por los hombres...

 

La llave perdida

Un sufí oyó, mientras andaba, unos gritos que lanzaba un individuo que había perdido una llave y que decía: "¿No ha encontrado nadie allí una llave? Mi puerta está cerrada y estoy en el polvo del camino. Si mi puerta permanece cerrada, ¿qué es preciso que haga? ¿Debo continuar atormentándome? ¿Qué es necesario, pues, que haga?"...

Otra anécdota sobre Schabli

Después de morir Schabli, un hombre de bien lo vio en sueños y le dijo: " ¡Oh afortunado! ¿Cómo te ha tratado Dios?" El respondió: "Aunque yo tuviera en mi cuenta cosas enojosas, como Dios ha visto que yo era enemigo de mí mismo, ha considerado mi abatimiento, mi debilidad y mi desesperación. Ha tenido, pues, piedad y, en su generosidad, me ha perdonado por completo"...

El fénix

El fénix es un admirable y encantador pájaro que vive en Indostán. Tiene un pico extraordinariamente largo y muy duro, perforado, como una flauta, por agujeros en número de más de cien. No tiene hembra y vive aislado. Cada uno de estos agujeros   hace   oír   un   sonido   y   cada   uno   de   estos   sonidos   tiene   un   secreto   particular.   Cuando   deja   oír   estos   acentos quejumbrosos por cada agujero, los pájaros y los peces se agitan; los más feroces animales se callan y están fuera de sí escuchando estos dulces acentos. Ahora bien, un filósofo frecuentó a este pájaro y aprendió por su canto la ciencia de la música...

Respuesta de los contemplativos Bayazid y Tarmazi

Un excelente doctor, que era el eje del mundo y que estaba dotado de las más excelentes cualidades, contaba lo que sigue: "Una noche -decía-, vi en sueños a la vez, en un camino, a Bayazid y Tarmazí y estos dos posesores de la preeminencia me tomaron, sin embargo, por guía. Yo buscaba explicar este sueño de una forma satisfactoria: es decir, por qué estos dos schaiks me habían tratado con esta deferencia. Me acordé entonces de que una mañana salió involuntariamente un suspiro de mi corazón. Ahora bien, este suspiro se elevó y me abrió el camino espiritual y agitó el llamador de la puerta del santuario de forma que se abrió. Cuando fui admitido en él, me hablaron sin servirse de la lengua y todos los maestros espirituales y sus discípulos me preguntaron algo, menos Bayazid Bastami. Este último se levantó de entre todos; quiso verme, pero no para preguntarme algo...

El murciélago en busca del sol

Una noche, un murciélago decía: "¿Cómo es posible que yo no pueda mirar de ninguna forma al sol ni un sólo instante? Durante toda mi vida estoy en cien desesperaciones, a fin de poder estar perdido en él un solo instante. Erro con los ojos cerrados durante meses y años y al final llego hasta aquí". Un contemplativo de penetrante vista le dijo: " ¡Oh tú que estás embriagado de orgullo! aún tienes miles de años de camino para llegar al sol. ¿Cómo, tú que te has perdido, podrás recorrer este camino? ¿Llegará a la luna la hormiga que ha permanecido en el pozo?"...

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