Poesía Libre

La amistad

Ofrezcamos con nuestros elogios el incienso de la amistad

al hombre cuyos ojos resplandecen.

Que la claridad de un corazón puro brille como la antorcha

que ilumina la celda de un devoto del amor.

Ya no veo a mi lado a quien fue mi compañero.

Mi corazón está lacerado de tristeza.

Mas ¿dónde está el escanciador?

 

Poema de los átomos.

Autor: 

“... ¡Oh día, despierta! Los átomos bailan.

Todo el universo baila gracias a ellos.

Las almas bailan poseídas por el éxtasis.

Te susurraré al oído... a donde les arrastra esta danza.

Todos los átomos en el aire y en el desierto... sabes, parecen locos.

Cada átomo, feliz o triste... está encantado por el sol.

No hay nada más que decir…”

 

*

 

“¿Qué puedo hacer?, ¡Oh musulmanes!, pues no me reconozco a mí mismo.

No soy cristiano, ni judío, ni parsi, ni musulmán.

No soy del este, ni del oeste, ni de la tierra, ni del mar (…).

Mi lugar es el no lugar, mi señal la no señal.

No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.

He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno.

Uno busco, uno conozco, uno veo, uno llamo.

Estoy embriagado con la copa del amor, los dos mundos han desaparecido de mi vida.

No me resta sino danzar y celebrar".

 “Y el resultado de todo está en estas tres únicas palabras: ardía, ardía y ardía”.

Aparte de Amor, todo se desvanece.

 

El camino al cielo está en tu corazón.

¡Abre y levanta las alas del amor!

Cuando las alas del amor son fuertes, no se necesita ninguna escalera.

Aunque el mundo sea espinas, un corazón amante es una enramada de rosas.

Aunque ruede del cielo hacia abajo, la vida de los amantes sigue adelante.

Invita al amor en cada rincón oscuro.

Rostam mata a una hechicera

Autor: 

Habiendo finalizado sus devociones, Rostam le colocó a Rajsh su caparazón, montó a caballo, retomó su camino y entró en el país de los magos. Rápidamente hizo una larga marcha  y al momento en que la luz del sol desaparecía, vio unos árboles, hierba y agua viva ; en fin, un lugar digno para un héroe. Vio una fuente semejante al ojo de un faisán y, una copa, rojo vino como la sangre de la paloma, un cabrito asado, pan colocado encima del, salero y mermeladas dispuestos alrededor. Él bajo del caballo, le quitó la silla a Rajsh y se aproximó, asombrado, del cabrito y el, pan.  Era la comida de los hechiceros que había desaparecido a la llamada de Rostam y al anuncio de su voz. Él se sentó a lado de la fuente sobre una pila de juncos y lleno de vino una copa de rubíes. Encontró al lado del vino una lira de armonioso sonido y todo el desierto parecía una sala de banquetes. Rostam, apoyando la lira contra su pecho le saco melodiosos sonidos y cantó lo siguiente: ¨Rostam es la plaga de los malvados, aunque los días de alegría son raros para él, cada campo de batalla es para él campo de torneo. El desierto y la montaña son sus jardines. ...

Dakar

Dakar está en la encrucijada del sol, del desierto y del mar.

El sol nos tapa el firmamento, el arenal acecha en los caminos, el mar es un encono.

He visto un jefe en cuya manta era más ardiente lo azul que en el cielo incendiado.

La mezquita cerca del biógrafo luce una claridad de plegaria.

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