Hafez Shirazi

Desierto de silenciosos

¡Levántate y en la copa de oro el licor del gozo vierte, antes de que ese cráneo en la tierra se asiente!  

Desierto de silenciosos será al fin nuestra morada, vaya en tanto el clamor nuestro a la cúpula miniada.  

Precario es el tiempo, ¿sabes?, de esta mansión que posees, del corazón de la copa el fuego arroja en tus bienes.  

Aparta ya el ojo impuro del que es Alma de las almas y a través del claro espejo, con claridad, ve su cara.  

Hice ablución en mis lágrimas, pues dicen los de la vía: purifícate primero, después, al que es puro, mira.  

Por tu verde torso, cuando me torne tierra, oh ciprés, arroja tu sombra en ella, y olvida tanta altivez.  

La serpiente de tu bucle nuestro corazón mordió.  Adonde se halle el antídoto, por tu boca, arrójalo...

¡Vuélvete!

¡VUÉLVETE!  

El cáliz en la mano, llegó mi amado al convento de los magos ebrio de vino y los comensales ebrios de su ebrio narciso. 

De su caballo, en la herradura, creciente la luna clara; y por su altura, del cedro la altura baja. 

Se levantó, y la vela de los corazones de todos se sentó.  Él se sentó, y el grito de los contempladores se levantó.  

La algalia emite alto perfume, pues se enrosca a su bucle; El khol dibuja un arco, que el de su ceja asume. 

Mas ¿por qué digo soy, si de mí mismo no he noticias? Y ¿por qué digo no es, si con él tengo la vista? 

Vuélvete, y que la vida en fuga de Hafiz vuelva, Aunque la flecha que salió del pulgar nunca regresa.

Alegre es la noche

¡Compañeros, desatad el nudo del bucle del amado! Alegre es la noche, ¡prolongadla con esta historia!  

Reunidos los amigos, la íntima soledad reina, leed el Enyakad y cerrad la puerta.  

El laúd y el arpa dicen en voz alta: Prestad oído atento al mensaje de quien detenta el secreto.  

¡Por el alma del amigo! Si confiáis en las gracias efectivas, no romperá la tristeza vuestro velo.  

Entre el que ama y el amado es grande la diferencia. Si se hace esquivo el amado, seguid los requerimientos.  

Del anciano tabernero este es el primer consejo: ¡Alejaos del compañero malvado!  

Y todo el que en este círculo no esté vivo por amor... Por él, no muerto, con mi dictamen, elevad una oración.  

Y si de vosotros una limosna Hafez reclama, orientadla al labio del amado, que al corazón amansa.

El mensajero del invisible

Al alba, el mensajero del Invisible albricias susurró en mi oído:

el tiempo de Sha Shoya es llegado, lánzate a beber vino.

Pasó el hallarse en los márgenes de los hombres sabios;

mil palabras diversas guardaban enla boca sus apagados labios.

Relato aquella historia y uno a mi voz el arpa,

que por guardarla oculta deardor mi pecho estalla.

Bebí el vino de casa, del censor, temeroso,

mas a brindar convida del bienamado el rostro.

Anoche, de la taberna, como carga en los hombros,

al Imam se llevaron con la alfombra de oración al hombro...

Y aplaudan

Un día un joven vino hasta mí y dijo, 

“Querido Maestro, Hoy me siento fuerte y valiente,

Y me gustaría conocer la verdad Acerca de todos mis – apegos”.

Y yo le contesté,

“¿Apegos? ¡Apegos!

Mi Amor, ¿Realmente quieres que te hable

Acerca de todos

tus Apegos, 

Cuando puedo ver tan claramente

Que has construido, con mucho cuidado,

Un burdel de tal grandeza

¿Para hospedar a todos tus placeres?

Incluso has rodeado el maldito lugar

Con guardias armados y perros rabiosos

Para proteger tus deseos  

De tal forma que, de vez en cuando,

Puedas escabullirte

E intentar llenar de luz

Tu ser lleno de parches

De una fuente tan fructífera

Como el hueso seco de un dátil

Que incluso un pájaro Escupe.

¡Tus Apegos! Querido mío,

No hablemos de ellos,

Puesto que Hafiz entiende los sufrimientos

De tu corazón. 

Hafiz conoce Los tormentos y agonías

Que cada mente debe afrontar en el camino hacia la

Aniquilación bajo el Sol...

¿Qué pasa?

¿Qué pasa? 

¿Qué pasa cuando tu alma

 Comienza a despertar a

Tus ojos Y a tu corazón

Y a las células de tu cuerpo

A la maravillosa

¿Travesía del Amor?

Al principio habrá risas maravillosas

Y quizás algunas lágrimas preciosas

Y cientos de dulces promesas

Y hasta compromisos heroicos

De esos que nadie llega a cumplir. 

Pero el que alguna vez hayas intentado ser un Santo

Todavía deleita y emociona a Dios.

¿Qué sucede cuando tu alma

Comienza a despertar a este mundo

A nuestra profunda necesidad de amar

¿Y servir al Amigo?  El Amadísimo

Enviará a tu lado a

Uno de Sus maravillosos y apasionados

Acompañantes- 

Como ese llamado Hafiz.

A medianoche

 

Con los rizos al viento, perlado de sudor, riente y ebrio, camisa desgarrada, entonando una oda y la copa en la mano,  

los ojos pendencieros, la ironía en los labios, a media noche, junto a mi lecho se sentó.  

Acercó la cabeza a mi oído y en un tono triste dijo: mi inquieto enamorado, ¿tienes sueño?  

 

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