Hafez Shirazi

La amistad

Ofrezcamos con nuestros elogios el incienso de la amistad

al hombre cuyos ojos resplandecen.

Que la claridad de un corazón puro brille como la antorcha

que ilumina la celda de un devoto del amor.

Ya no veo a mi lado a quien fue mi compañero.

Mi corazón está lacerado de tristeza.

Mas ¿dónde está el escanciador?

 

En el trono de hiebra

José, perdido, volverá a Cañan, no te aflijas.  El nido de las penas será jardín un día, no te aflijas.  

Este corazón doliente, tranquilízate, se llegará a curar,  y esta cabeza inquieta a su ser volverá, no te aflijas.  

Si la vida conserva una primavera, ave de dulce canto, en el trono de hierba  palios de flores se abrirán de nuevo para ti, no te aflijas.  

Si durante dos días el giro de la esfera no nos fue favorable,  no se prolongará el signo de este giro, no te aflijas.  

No desesperes por no tener conciencia del misterio,  detrás del velo habrá juegos ocultos, no te aflijas.  

Si en pos de la Caba, ansiante, cruzas el desierto,  y de las plantas te increpan las espinas, no te aflijas...

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