Cuento

El dulce aroma del Profeta

Autor: 

A un lejano pueblo llegó una caravana de camellos. Una de las casas tenía la puerta a medio abrir. Un viajero dijo:

“Bajemos nuestras cosas y protejámonos del duro frío.”

De momento se oyó una voz desde el interior de la casa:

“¡Antes de penetrar dejen sus pertenencia afuera!”

No lleves contigo lo que debe quedar afuera pues te espera un encuentro importante.

El que habló de esta forma era un esclavo mozo de caballos .Poseía nombre de siervo pero en realidad era un sultán. Su dueño, no estaba consciente de lo que tenía cerca y lo miraba como miraba Iblis a Adán. Una vez, este esclavo enfermó y su malestar fue informado al Profeta. Pero su amo no sabía de su estado. Por nueve días este esclavo, nombrado Hilal, estuvo al borde de la muerte sin que nadie lo supiera...

Las lágrimas petrificadas

Un hombre que recogía piedras en una montaña de China derramó abundantes lágrimas de sus ojos y a medida que sus lágrimas caían a tierra se transformaban en guijarros.  Si guijarros de este tipo estuvieran en posesión de las nubes, lo que llovería hasta la resurrección no sería más que un objeto de suspiros.  La ciencia es lo propio del hombre puro y verídico. Si hay que ir a China para encontrarla, ve a buscarla allí; pues la ciencia, por el mal querer de los despreocupados, se ha vuelto tan dura de manejar como la piedra.

Rey de Persia

Autor: 

Un hombre que ha leído en un libro antiguo que contiene las historias de los héroes, dice que Kiumars fue el que instituyó el trono y la corona y que fue el primer rey. Cuando el sol entró bajo el signo de Capricornio, el mundo se llenó de esplendor, de orden y de luz; el sol brilló bajo el signo de Capricornio, de madera que el mundo se rejuveneció enteramente: entonces, Kiumars se convirtió en el dueño del mundo. Al principio, él estableció su casa en las montañas; su trono y poderío se alzaron en las montañas, y él se vistió, él y sus compañeros, con pieles de tigres. De él proviene cualquier civilización, puesto que el arte de vestirse y alimentarse era nuevo. Él reinó treinta años sobre la tierra. Él era hermoso como un sol en su trono; el brillaba desde lo alto de su trono real, como lo hace una luna de dos semanas por encima de un esbelto ciprés. Los animales feroces y las bestias salvajes que lo vieron ,acudieron hacia él desde todos los lugares del mundo ,y se mantenían inclinados delante de su trono; fue ahí que se revelaron su majestad y su alta fortuna. Ellos acudieron ante él para rendirle homenaje ; fue de él que recibieron las leyes...

Historia de la Docta simpatía

Autor: 

Ella le contestó: "¡Oh señor! estudié la sintaxis, la poesía, el derecho civil y el derecho general; la música, la astronomía, la geometría, la aritmética, la jurisprudencia desde el punto de vista de las sucesiones, y el arte de descifrar las escrituras mágicas y las inscripciones antiguas. Me sé de memoria el Libro Sublime y puedo leerle de siete maneras distintas; conozco exactamente el número de sus capítulos, de sus versículos, de sus divisiones, de sus diferentes partes y sus combinaciones, y cuantas líneas, palabras, letras consonantes y vocales encierra: recuerdo con precisión qué capítulos se inspiraron y escribieron en la Meca y cuáles otros se dictaron en Medina; no ignoro las leyes y los dogmas, sé distinguirlos con las tradiciones y diferenciar su grado de autenticidad; no soy una profana en lógica, ni en arquitectura, ni en filosofía, como tampoco en lo que afecta a la elocuencia, al lenguaje escogido, a la retórica y a las reglas de los versos, los cuales sé ordenar y medir sin omitir ninguna dificultad en su construcción; sé hacerlos sencillos y fluidos, como también complicados y enrevesados para deleitar sólo a las gentes delicadas; y si a veces pongo en ellos oscuridad, es para fijar más la atención y halagar al espíritu, que despliega por último su trama sutil y frágil; en una palabra, aprendí muchas cosas y retuve cuanto aprendí.

Cita en Samarra

Autor: 

En un oscuro y estrecho callejón de Bagdad, un hombre baja corriendo despavorido unas escaleras de piedra. El hombre, presa del terror, entra repentinamente en una casa mientras exclama:

— ¡Maestro! ¡Maestro! Ahora… ¡tiene que salvarme, señor!

— ¡Hakim! -exclama el viejo mercader, que, sorprendido, deja a un lado sus anotaciones-. -¿Qué ocurre? ¿Qué te pasa?

Los pájaros se conciertan para ir hacia el Simorg

Cuando todos los pájaros hubieron oído esta historia, se decidieron a renunciar ellos también a la vida. El pensamiento del Simorg se llevó el reposo de sus corazones; su único amor llenó el corazón de los cien mil pájaros. Hicieron el proyecto de ponerse en camino, proyecto loable, para el cual se prepararon prestamente. Todos dijeron: "Ahora tenemos que procurarnos con nuestro dinero un guía para atar y desatar. Necesitamos un conductor para nuestro camino, porque no se puede actuar según sus propias ideas. Es necesario un administrador excelente para tal camino, con la esperanza de que nos pueda salvar de este profundo mar. De corazón obedeceremos a este guía; haremos lo que él diga, bueno o malo, para que al fin nuestra bola caiga, lejos de este lugar de jactancia, en el mazo del Cáucaso. 

Explicaciones de la abubilla sobre el proyectado viaje

Cuando los pájaros oyeron este discurso, descubrieron los antiguos secretos. Reconocieron su relación con el Simorg y, necesariamente, experimentaron el deseo de hacer el viaje "que les proponía la abubilla". Sin embargo, este discurso incluso les hizo recular al ponerse en camino; todos experimentaron la misma inquietud y la expresaron de forma parecida. Dijeron, pues, a la abubilla: "¡Oh tú que eres nuestra guía en este asunto! ¿Quieres que abandonemos, para abordar este camino, la vida tranquila que gozamos, puesto que débiles pájaros como nosotros no pueden vanagloriarse de encontrar el verdadero camino para llegar al lugar sublime donde vive el Simorg?"

Deseos

Autor: 

Un emperador estaba saliendo de su palacio para dar un paseo matutino cuando se encontró con un mendigo.

Le preguntó:

-¿Qué quieres?

El mendigo se rió y dijo:

-¿Me preguntas como si pudieras satisfacer mi deseo?

El rey se rió y dijo:

-Por supuesto que puedo satisfacer tu deseo. ¿Qué es? Simplemente dímelo.

Y el mendigo dijo:

-Piénsalo dos veces antes de prometer...

Epílogo

¡Oh Attar perfumador! Constantemente has esparcido por el mundo el contenido de la vejiga del almizcle de los secretos. Los horizontes del mundo están llenos de tus perfumes y los amantes que habitan en el mundo están llenos de turbación por tu causa. Tanto lanzas suspiros de amor puro, tanta haces oír quejas cerca de la cortina que asaltan los verdaderos amantes. Tus versos les ofrecen un capital, ¡ojalá puedan adornarse con ellos como con una joya!...

La paloma colorada

Autor: 

Dijo el Rey al Sabio;

- Ya oí, el ejemplo de los malos amigos y cómo repartió sus riquezas, el falso litigante. Ahora háblame de los verdaderos amigos y cómo comienza la verdadera amistad entre ellos y cómo se ayudan y aprovechan unos de otros.

Respondió el Sabio:

- El hombre comprensivo no guarda con el amigo ningún tesoro ni ganancia alguna, pues los amigos son solidarios a la hora que acontece al amigo algún mal. Y uno de los ejemplos que más semejan a ello, es el ejemplo de la Paloma Colorada, el ratón, el galápago (tortuga de mar) y el cuervo...

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