Poesía

Oasís en el instante

Si venís a buscar me estaré más allá de la tierra nada.

Más allá de la tierra nada hay un lugar.

Más allá de la tierra nada las venas del aire están llenas de villanos mensajeros que nos traen noticias de una flor recién abierta en el arbusto del extremo confín de la tierra.

En la arena hay dibujos de cascos de caballos, de sutiles jinetes que al alba se dirigieron hacia las alturas ebrias de la asunción de la amapola.

Más allá de esa tierra nada, el guardasol de deseo permanece abierto: y cuando la brisa de la sed corre por el fondo de una hoja se oyen las campanas de la lluvia...

El rey injusto

Un rey injusto le preguntó a un asceta: «¿Cuál es la mejor obra?». Contestó: «Para ti dormir la siesta, pues así dejarías a la gente en paz durante un rato».

Vi a un tirano por el sueño vencido

y me dije: «Este déspota mejor si está dormido».

El que es más bueno dormido que despierto

para mortificar a los demás, mejor sí está muerto.

La rueda del destino (Rubaiyat)

Autor: 

¡Oh rueda del destino!: la destrucción procede de tu odio implacable. La tiranía es para ti un acto predilecto, que cometes desde el comienzo de los siglos. Y tú también ¡oh tierra!, si lográsemos explorar en tu seno, cuántos tesoros inapreciables encontraríamos en ti... El correr de mi existencia se agotará en pocos días. Pasará como el viento del desierto. Así, mientras me quede un soplo de vida, habrá dos días que no me inquietarán jamás: aquel que no ha llegado; aquel que ya pasó. Este rubí precioso procede de una mina aparte. Nuestras diferentes conclusiones sobre esta materia son erróneas, porque el enigma del verdadero amor se explica en un lenguaje aparte.

En este mundo

Autor: 

En este mundo, donde cada soplo que respiramos nos

trae una nueva tristeza, es mejor no respirar jamás un

instante sin una copa de vino en la mano.

Cuando el soplo de la aurora se haga sentir, levántate y, una y

otra vez, vacía la copa, porque por largo tiempo la aurora respirará

cuando nosotros no respiremos más.

Cadáveres anónimos (poema para Gaza y Palestina)

Cadáveres anónimos

Ningún olvido los reúne,

Ningún recuerdo los separa...

Olvidados en la hierba invernal

Sobre la vía pública,

Entre dos largos relatos de bravura

Y sufrimiento.

“¡Yo soy la víctima!”. “¡No, yo soy la única víctima!”. Ellos no replicaron:

“Una víctima no mata a otra.

Y en esta historia hay un asesino

Y una víctima”. Eran niños,...

Palabras de un pir

Un hombre muy religioso decía un día: "He vivido constantemente fuera de mí durante treinta años enteros, entregado a un pesar oculto, como Ismael, cuando su padre quiso cortarle la cabeza. ¿Qué le ocurrirá al hombre que ha pasado toda su vida como el penoso instante que tuvo que soportar Ismael? ¿Sabe alguien cómo se puede pasar la vida, noche y día, en medio de esta prisión y de este dolor? Tanto ardo en la espera como la vela; tanto lloro como la lluvia al principio de la primavera.

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