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Poesía

Tierno tiempo de la arena

La lluvia lavaba los límites de la calma.

Yo jugaba con las arenas húmedas del partir, soñaba con coloridos viajes y sentía nostalgia.

Desplegado en el jardín había un mantel entrañable.

En el centro del mantel, como un presentimiento iluminado, un racimo de uva cubría toda la duda.

La reconstrucción del silencio me perturbó.

Vi que el árbol existía. Si existe el árbol, es claro que hay que existir.

Hay que existir y seguir las huellas de las historias contadas hasta el cauce blanco.

Mas, ay, variopinta desilusión!

El derviche en la cueva

Oí que un derviche se había alojado dentro de una cueva. Había cerrado sus puertas a lo mundanal y reyes y ricos no significaban nada para él ni tenían dignidad ante sus ojos.

Quien abre las puertas a la mendicidad

será un menesteroso mientras viva.

Sé como un rey y deja la ruindad;

que la cabeza sin codicia es altiva.

Un rey de aquella región le dijo que de los hombres con moral y afabilidad esperaba que se sentaran a compartir con él su pan y su sal. El sheij aceptó, porque aceptar una invitación es parte de la tradición. Al día siguiente el rey fue a devolverle la visita. El asceta se levantó, abrazó al soberano, se mostró amable con él y le dedicó elogios. Cuando el príncipe se hubo marchado, uno de los amigos del sheij le preguntó a éste por qué había mostrado tal afecto al rey, cosa no corriente en él y que nunca había presenciado...

Historia de un rey

Oí que un rey pasó toda la noche de jolgorio hasta el amanecer y que al final decía borracho:

En mi vida tuve momento más feliz que éste,

ni en el bien ni en el mal pienso ni sufro por el mal ajeno.

Un derviche que dormía desnudo a la intemperie dijo:

Oh tú, en el mundo nadie hay con tu suerte;

sé que no te aflige la pena ajena, yo tampoco me apeno...

Kiumars; Rey de Persia

¿Quién, según el relato de Dehgan, ha buscado en la tierra la corona del poderío? ¿Quién ha colocado la diadema sobre su frente? Nadie en el mundo ha conservado el recuerdo, si no es un hijo que haya recibido de su padre las tradiciones, y quien, según las palabras de su padre, te cuenta a través de quien el glorioso poder fue  creado, y quien de entre esos reyes alcanzó el más alto poderío.Un hombre que ha leído en un libro antiguo que contiene las historias de los héroes, dice que Kiumars fue el que instituyó el trono y la corona y que fue el primer rey .Cuando el sol entró bajo el signo de Capricornio, el mundo se llenó de esplendor, de orden y de luz; el sol brilló bajo el signo de Capricornio, de madera que el mundo se rejuveneció enteramente: entonces, Kiumars se convirtió en el dueño del mundo...

Memoria

Ahí va

en su palafrén blanco

las preces con tono franco

se hacen miel

y endulzan la inmensidad.

 

El Corán

lo traduce en romance

y un te frena el avance

mas las glosas vienen

en tempestad.

 

Ahí va

en su palafrén blanco

yo siempre soñaba

en ser su discípulo:

sólo quería saber...

El derviche y el sultán

Cierto derviche cuyas plegarias eran atendidas por Dios apareció por Bagdad. Le dieron la noticia a Hayyáy ibn Yusuf, que le hizo llamar y le dijo: «Di una plegaria por mí». Dijo [el derviche]: «¡Oh, Dios! Arrebátale la vida». Respondió: «¡Por Dios! ¿Qué clase de oración es ésta?». Contestó: «Es una buena plegaria para tí y para todos los musulmanes».

Oh prepotente que de tus súbditos te enseñoreas,

¿hasta cuándo durará tu iniquidad?

¿Y de qué te sirve tu autoridad?

¿Qué es mejor, soportar tu yugo o que te mueras?

Fuente: Golestán (La rosaleda). Sa’dí Shirazí

El mensajero del invisible

Al alba, el mensajero del Invisible albricias susurró en mi oído:

el tiempo de Sha Shoya es llegado, lánzate a beber vino.

Pasó el hallarse en los márgenes de los hombres sabios;

mil palabras diversas guardaban enla boca sus apagados labios.

Relato aquella historia y uno a mi voz el arpa,

que por guardarla oculta deardor mi pecho estalla.

Bebí el vino de casa, del censor, temeroso,

mas a brindar convida del bienamado el rostro.

Anoche, de la taberna, como carga en los hombros,

al Imam se llevaron con la alfombra de oración al hombro...

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