Mensaje de error

  • Notice: Undefined variable: node en rainbow_breadcrumb() (línea 29 de /home/literatura/domains/literatura.islamoriente.com/public_html/sites/all/themes/rainbow/template.php).
  • Notice: Trying to get property of non-object en rainbow_breadcrumb() (línea 29 de /home/literatura/domains/literatura.islamoriente.com/public_html/sites/all/themes/rainbow/template.php).

Poesía

El sonido del paso del agua

 "Rezo cuando el viento

llama a la oración desde el minarete de los cipreses",

y por el más próximo: el hombre y él mismo:

"La vida es multiplicar la tierra

por los latidos de nuestro corazón".

Hombre y mundo son uno y uno es su destino, un destino natural:

"Nuestra misión no es averiguar el secreto de la rosa.

es, tal vez,

 

"Rezo cuando el viento

llama a la oración desde el minarete de los cipreses",

y por el más próximo: el hombre y él mismo:

"La vida es multiplicar la tierra

por los latidos de nuestro corazón".

Hombre y mundo son uno y uno es su destino, un destino natural:

"Nuestra misión no es averiguar el secreto de la rosa.

es, tal vez,

nadar en el hechizo de la rosa.

Levantemos nuestro campamento detrás del saber"

A medianoche

 

Con los rizos al viento, perlado de sudor, riente y ebrio, camisa desgarrada, entonando una oda y la copa en la mano,  

los ojos pendencieros, la ironía en los labios, a media noche, junto a mi lecho se sentó.  

Acercó la cabeza a mi oído y en un tono triste dijo: mi inquieto enamorado, ¿tienes sueño?  

 

Abraham y el ángel de la muerte

Cuando el amigo de Dios estuvo en la agonía, no entró sin pena su alma a Azrail: "Retírate -le dijo-, y dile al Rey del universo que no exija el alma de su amigo". Pero Dios altísimo dijo: "Si eres mi amigo, debes desear venir a encontrarme. Habría que arrancar con la espada la vida del que sintiera darla por su amigo". Una persona que estaba presente dijo: "¡Oh Abraham, luz del mundo! ¿Por qué no quieres dar de buen grado tu vida por Azrail? ¿Cómo es posible que los amantes hayan jugado sus vidas en el camino del espiritualismo y que tú estés tan apegado a él?"

Anécdota sobre el Shaikh Bu Ali Tusi

Bu Alí Tusi, que era uno de los grandes pir de su siglo, marchaba por el valle de la diligencia y de la atención. No conozco a nadie que haya recibido nunca tantas gracias y que haya llegado a semejante grado de honor espiritual. Ahora bien, él decía:

"En el otro mundo, los desgraciados condenados distinguirán claramente a los habitantes del paraíso, que podrán decirles de forma positiva lo que realmente son las alegrías del paraíso y el gusto de la unificación. Entonces los bienaventurados confesarán esto: `Las alegrías vulgares no existen en el cielo, porque, en esta perfecta estancia, se nos ha aparecido el sol de la belleza divina. Cuando esta belleza se ha manifestado a nosotros, los ocho paraísos han estado por confusión, en las tinieblas.

Ante el resplandor de esta belleza que dilata el alma, no ha quedado ni nombre ni huella de la bienaventurada eternidad'.

Adiós a los juegos de niños

Aquel bélico día

en que teníamos cinco años

nos divertíamos con el mundo

y sus montañas de turquesa

repletas de potros salvajes importados.

 

Nosotros al pie de esas montañas

jugábamos a las batallas

mientras las dinastías

construían castillos de barbarie.

 

Y vimos nubes de pólvora

embajadoras

de los cara de malos;

sus incoloros caballos

persiguieron a los nuestros

(potros salvajes importados)

y los ojos

se nos llenaron de escarcha:

perdieron el equilibrio...

Sueño de un discípulo de Bayazid

Después que Bayazid hubo dejado el palacio del mundo uno de sus discípulos lo vio esa misma noche en sueños y le preguntó a este excelente pir cómo había podido escapar a Munkir y a Nakir. "Cuando estos dos ángeles me interrogaron, a mí, desgraciado, a propósito del Creador, yo les dije: `Esta pregunta no puede ser perfecta ni por vuestra parte ni por la mía, pues si yo digo: "Él es mi Dios y esto es todo", este discurso sólo expresará un deseo de mi parte. Pero no lo sería así, si quisierais volver cerca de Dios y preguntarle lo que piensa de mí. Si él me llama su servidor, ésta es mi cuestión: sabréis que en efecto lo soy. En el caso contrario, es evidente que Dios me abandona a las ataduras que me aprisionan. No es fácil obtener la unión con Dios. ¿De qué me serviría llamarle mi Señor? Si él no acepta mi servicio, ¿cómo tendría yo la pretensión de tenerlo por dueño? Es verdad que he inclinado mi cabeza ante su poder; pero es necesario aún que él me llame esclavo suyo'."...

Cuento de la herencia del padre

En Diyarbakir estaba yo invitado de un anciano que tenía muchas riquezas y un hijo

guapo. Una noche me contó que nada tenía en la vida excepto aquel muchacho; dijo: «Hay

un árbol en el valle que es lugar de peregrinación y a él se dirige la gente para pedirle

deseos. Largas noches lloré a los pies de aquel árbol rogándole a Dios hasta que me

concedió este hijo». Oí cómo el muchacho susurraba a sus amigos: «¿Por qué no averiguar

dónde está ese árbol para pedirle que se muera mi padre?». El señor, contento porque su

hijo es listo, y el hijo, contento porque su padre está decrépito...

Páginas