Poesía

Historia de los dos príncipes

 

 

Había dos príncipes en Egipto; uno adquirió ciencia y el otro amasó dineros. En resolución, uno llegó a ser el más sabio de su época, y el otro, faraón. El rico miró con desdén al sabio y le dijo: «Yo he llegado a ser faraón y he aquí que tú sigues en la indigencia». Le respondió: « ¡Oh hermano! Yo he sido el más favorecido por la gracia de Dios, pues soy heredero del legado de los profetas, es decir, de la ciencia, y tú heredero del legado del faraón y Hamán, es decir, del reino de Egipto».

Cuento sobre la decisión del anciano

Le preguntaron a un anciano: «¿Por qué no tomas esposa?». Respondió: «No me sentiría a

gusto con una vieja». Dijeron: «Busca una joven, que tú tienes riquezas». Respondió: «Yo

que soy viejo, no siento atracción ninguna por una vieja; de modo que ella que es joven,

¿qué podrá sentir por un viejo como yo?».

 

Un viejo septuagenario juega a ser un zagal...

Los dos zorros

Dos zorros, macho y hembra, compartían la misma comida y gozaban de su mutua compañía. Un rey, que estaba en la llanura con panteras y halcones, separó a los dos zorros.

Entonces la hembra preguntó al macho: "¡Oh buscador de agujeros! dime, ¿dónde nos encontraremos juntos de nuevo?" El respondió: "Si tenemos que estar juntos otra vez, sólo será en la tienda de un peletero de la ciudad".

Sobre la conducta en sociedad. Frases de Saadí (6)

21

Una persona de mal genio está atrapada por su propio mal genio, y donde quiera que

vaya no se librará de él.

Si uno con mal genio, para huir de la calamidad escalara al cielo,

seguiría estando atrapado en su propio mal genio.

 

22

Si ves que en el ejército del enemigo ha surgido la discordia, tú mantente unido, y si se

unen, entonces piensa en dispersarte.

Ve y siéntate con los amigos

cuando veas a los enemigos de trifulca;

mas si ves que están de acuerdo,

tensa el arco y prepara la catapulta.

Cuento sobre el avaro

Un rico avaro tenía un hijo enfermo. Le dije con buena intención: «Sería apropiado que

recitases el Corán entero o que sacrificaras algún ganado». Tras meditar unos instantes me

respondió: «Es preferible recitar el sagrado Corán, pues el ganado lo tengo lejos». Un

hombre piadoso que le oyó dijo: «Prefiere recitar el Corán entero porque esto lo hace con

la punta de la lengua, pero el oro lo tiene en el centro de su alma»...

 

La llave perdida

Un sufí oyó, mientras andaba, unos gritos que lanzaba un individuo que había perdido una llave y que decía: "¿No ha encontrado nadie allí una llave? Mi puerta está cerrada y estoy en el polvo del camino. Si mi puerta permanece cerrada, ¿qué es preciso que haga? ¿Debo continuar atormentándome? ¿Qué es necesario, pues, que haga?"...

Cuento sobre el cansancio

Cierto día, orgulloso de mi juventud, había caminado mucho y por la noche me detuve

exhausto al pie de un montículo. Un decrépito anciano que marchaba tras la caravana me

dijo: «¿Por qué estás cansado? No es hora de dormir». Respondí: «Si me pongo a caminar

no hallaré mis pies». Me respondió: «¿No has oído lo que dicen los sabios?: "Caminar y

sentarse es mejor que correr y matarse"»...

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