Poesía

El prisionero

Autor: 

Érase una vez un derviche que acompañaba a un ejército en una batalla. A la hora del combate los soldados tomaron sus arcos y espadas, pero el derviche se quedó tranquilo en su tienda. El espíritu sosegado se permanece en el suelo y el espíritu brioso sube a los cielos.

Historia

Autor: 

Y toda la historia es tan simple como yo digo:

hay una historia en nosotros y

para contarla, hemos venido aquí

Después

desciende la lluvia sobre nosotros

Para hacer más triste nuestras puestas de sol

y el viento sobre los trigales

y la mañana, roca por roca,

y sobre los labios de los ríos

Isla

Una isla es mi corazón alunado con el mar

en el medio del agua, pero áridoy sediento como el desierto

¡Qué aislamiento tan odioso! Yo me decía

¡Qué distancia tan grande existe entre los peces y yo...!

Pantano

Yo estoy mirando fijamente el estado de un pantano

Carente de toda emoción y alegría

pasa en el olvido del sueño

los momentos, todos repetidos

hace mucho que él me ha observado

con una mirada repleta de repugnancia

Es el rayo de la luz pulverizado por la luna

es el perfume del amor fluyendo en la noche

todo lo que yo oigo es el grito

Retrospección

Cuando era un niño

La tierra era la misma

y el cielo, éste mismo.

pero, ¡qué sorpresa! estaba lleno de mariposas

Y el vidrio de cada ventana

tuvo un sol y una sonrisa.

El aire del arriate

fue el mejor desayuno.

Todo era preexistente

todo era eterno:

tanto las escamas de los peces

como los ladrillos militares del patio.

Papa para siempre era "papa".

y yo estaba encantado

en el vidrio de la niñez.

En un fugaz momento de la flor y la sonrisa

De repente, en un rayo de la flor y la sonrisa

ellos regresan

en la calle, un río de arcoiris

El cielo toca la pandereta

Con siete manos verdes ocultas

los muertos y los vivientes se unen en un coro

El cielo de los hombres vestidos de caqui

lavando sus caras en la lluvia de fuego

ojalá ellos vuelvan

a poner sus pañuelos sangrientos

sobre la corona partida de la tierra.

En un rayo de la flor y la sonrisa

ellos vuelven del frente de guerra

las heridas silenciosas florecen

los cuerpos decapitados florecen

¡ Las manos y las piernas del hermano florecen!

Las riquezas (segunda parte)

Autor: 

... El acusado dijo:

  "¡Oh, hijo siervo de Dios! Desde hace siete años, suplico a Dios de amanecer a amanecer. Pido que dé subsistencia sin que yo tenga que preocuparme de ella. Eso lo saben hasta los pequeños de este lugar. Todos han escuchado mis plegarias y se ríen de mí. Mientras rezaba entro este animal a mi morada. Al responderse mis plegarias tomé lo que Dios me había enviado.

El Profeta David (P) dijo:

  "¡Lo que dices no es claro! Ante la ley este acto es injustificable. No puedes tomar algo sin saber quiénes su dueño .Debes devolver a este hombre el equivalente de lo tomado"

  El pobre respondió:

  "¡Dios mío! Tú que ves todo lo oculto. Devela la verdad a tu siervo David. "   Las súplicas del hombre conmovieron a David que buscó la soledad para meditar.

Dios le otorgó la verdad y le señaló al verdadero culpable.

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