Poesía

La diferencia entre un pobre por Dios, deseoso y sediento de Él, y un pobre de Dios que anhela lo que no es Él

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Quien busca a otro que Dios es un mero dibujo de derviche, no es digno del pan: ¡no arrojes pan al dibujo de un perro! Quiere un bocado de comida, no quiere a Dios ¡no pongas viandas ante una imagen sin vida! El derviche que anhela pan es un pez de tierra; tiene forma de pez pero huye del mar.

Es un ave doméstica, no el Simurgh del aire: traga bocados dulces, no come de Dios. Ama a Dios por el beneficio: su alma no está enamorada de Su excelencia y generosidad. Si cree que está embelesado con la Esencia, el concepto de los nombres y atributos no es la Esencia. El concepto está engendrado por cualidades y definición: Dios no ha sido engendrado, es lam yulad...

El Combate de Kiumars y Hushang con el Div Oscuro

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Siamak, el glorioso, tenía un hijo que  servía a su abuelo en Destur. Su nombre era Hushang y era toda inteligencia y toda prudencia .Había crecido junto a su abuelo, por lo que representaba el recuerdo de Siamak. Su abuelo lo había adoptado en lugar de su hijo, y sus ojos no descansaban sino cuando los posaba sobre él. Cuando se decidió por la venganza y el combate, llamó al noble Hushang. Le anunció todo lo que iba a acontecer y le reveló todo lo que era secreto. ¨Voy a reunir a mi ejército, lanzaré un grito de guerra, y a ti te corresponde marchar el primero ya que yo soy un moribundo y tú un joven héroe¨. Reunió a los Paris y entre los animales feroces, a los tigres, los leones, los lobos y los leopardos, era un ejército de fieras salvajes, de pájaros y de Paris, ...

Historia del pobre árabe del desierto y del altercado que tuvo con su esposa debido a su penuria y pobreza

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Una noche, una beduina le dijo a su marido, parloteando sin cesar: «Padecemos pobreza y necesidad; todo el mundo vive feliz menos nosotros. No tenemos pan, nuestro único condimento es la angustia y la envidia; no tenemos jarra, nuestra única agua son las lágrimas de nuestros ojos. De día nuestra ropa es el ardiente Sol; por la noche nuestra manta está hecha de rayos de Luna. Imaginamos que la Luna es una hogaza de pan y alzamos las manos hacia el cielo. Los más paupérrimos se avergüenzan de nuestra penuria; el día se oscurece por nuestra angustia de cómo obtendremos el alimento cotidiano. Parientes y extraños nos rehuyen como Samiri se apartó de los hombres. Si mendigo un puñado de lentejas me dicen: “¡Cállate, oh muerte y plaga!”...

Ismael

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Vestido en mi sangre, camino:

las cenizas me llevan y me guían las ruinas.

Hombres, olas que rompen, diluvio de

lenguas: a cada frase un rey

y cada boca es una tribu.

Solo, camina

delante de su tiempo,

camina...

De cómo el infiel le preguntó a Alí, que Dios honre su persona diciendo: «Puesto que habías vencido a un hombre como yo, ¿por qué has soltado la espada?»

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Dijo: «Empuño la espada por amor de Dios, soy Su siervo, no estoy bajo el mando del cuerpo. Soy el León de Dios, no el león de la pasión: mis actos dan fe de mi religión. En la guerra soy “no tirabas tú cuando tiraste”: yo soy como la espada y es el Sol quien la empuña. Me he deshecho del equipaje del yo, considero todo lo que no es Dios como no-existencia. Soy una sombra, el Sol es mi señor; soy el chambelán, no soy la cortina (que impide el paso) hacia Él. Estoy repleto de las perlas de unión, como una espada (enjoyada): en la batalla, hago vivos, no muertos. La sangre no empaña el lustre de mi espada: ¿cómo va el viento a llevarse mis nubes? No soy una brizna de paja, soy una montaña de autodominio, paciencia y justicia: ¿cómo va el fiero viento a llevarse la montaña?».

Relato del discernimiento de la liebre y explicación de la excelencia y ventajas del conocimiento

Autor: 

Este tema no tiene fin. ¡Atiende! Escucha la historia de la liebre. Vende tu oreja asnal y cómprate otra pues la oreja asnal no entenderá este discurso. Mira los zorrunos trucos que emplea la liebre; observa cómo tramó una argucia para capturar al león.

 

De cómo un enemigo escupió en la cara del príncipe de los creyentes, Alí...

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Aprende de Alí a actuar sinceramente: sabe que el León de Dios estaba limpio de todo engaño. Cuando luchaba contra los infieles, venció a cierto caballero, alzó la espada y se apresuró (a matarle). Este escupió en la cara de Alí, orgullo de todos los profetas y santos; escupió en un rostro ante el que se inclina la faz de la Luna.

 

Y un mensaje en el camino

Vendré un día y traeré un mensaje, meteré luz en las venas, y alzaré la voz:¡Oh vosotros que tenéis la cesta llena de sueño!Traigo manzana, manzana roja del sol.Vendré, daré un jazmín al mendigo.Obsequiaré otro zarcillo a la bella leprosa.Diré al ciego: ¡Qué vistoso es el jardín!Seré un errante, daré vueltas por los callejones.Pregonaré: ¡Rocío, rocío, rocío!Un pasajero dirá: Verdaderamente es una noche oscura.Le daré una galaxia...

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