Ensayos literarios

Majnun, el unicornio (Un estudio de ¨Layla y Majnún¨)

En la historia de los amores de Layla y Majnún, cuya fama ha trascendido con creces los marcos del mundo islámico, el mito del unicornio, también presente, reviste una forma peculiar cuyos rasgos más sobresalientes intentaremos analizar aquí. Para ello, partiremos de la versión realizada en el siglo XII D.C. (VII de la Héjira) por el persa Nizâmî, aunque los orígenes de la historia suelen datarse alrededor del S. VII D.C. (II D.H.)(3). Es conocido que muy pronto, quizás desde el siglo IX D.C. (IV D.H.), dicha historia fue incluída en los textos sufíes, entre ellos por el contemporáneo de Nizâmî, Farid Uddin Attar, en el Mantic Uttair, debido a su fuerte connotación mística.

Henry Corbin y su obra

Autor: 

Henry Corbin nace en París el 14 de abril de 1903. Tras una infancia algo complicada por problemas de salud, cursa estudios de filosofía en la Universidad de París. Sus años universitarios y pos universitarios se nos presentan como una encrucijada de caminos que van a determinar su trayectoria vital: Gilson y el mundo medieval, Bréhier, con Plotino y las Upanishads, Massignon y el descubrimiento de Sohrawardí, Baruzi y la teología protestante, Cassirer y el pensamiento mítico, Heidegger y la fenomenología...

En 1925 sigue un curso de Gilson en la École Pratique des Hautes sobre el avicenismo latino en la Edad Media. De entonces data su primer contacto con la angelología por la que de inmediato muestra un interés que no le abandonará ya a lo largo de su vida. Había seguido igualmente un curso de Émile Bréhier sobre neoplatonismo y Vedanta, y su atención parece en principio escindirse entre la India y el Islam; de ahí que comience a estudiar simultáneamente árabe y sánscrito, aunque su  aventura India  se iba a desvanecer pronto. De esa Época data también el comienzo de su larga amistad con los hermanos Baruzi, Joseph, musicólogo, y Jean, que llegaría a ser autor de la conocida monografía sobre san Juan de la Cruz. En 1928 realiza el trabajo Estoicismo y agustinismo en el pensamiento de Luis de León que obtendr· un premio concedido por la Universidad de Salamanca.

El héroe en el Shah Nameh; La ética del héroe (Segunda parte)

Estos valores del héroe en el Shah Nameh son visibles en los canones de caballería oriental que se reflejaron en la caballería medieval en Occidente. Estos canones éticos tuvieron su base en el shiismo iranio, convergencia de la ética mazdea con la islámica. Al respecto dice Henry Corbin:

“Esta palabra (fotowwat, javânmardî) implica a la vez las ideas de juvenilitas y caballería. La palabra persa javânmardî y su equivalente árabe fotowwat designan una forma de vida que se ha manifestada en vastas regiones de la civilización islámica, pero que, en cualquier lugar que se la encuentre, lleva siempre de forma clara la impronta shiíta irania. La fotowwat, de la que puede afirmarse que es la categoría ética por excelencia, otorga un sentido espiritual a toda asociación humana, al hecho mismo del compagnonnage; fue la idea de fotowwat la que inspiró la organización de las corporaciones de oficios u otras análogas que se multiplicaron en el mundo islámico”.

Martí y el Shahnameh; Aproximación del legado iranio al pensamiento martiano

El “Shah Nameh” pudo ser leído por Martí de una traducción francesa y la misma marcó hondamente su espíritu. Así nos lo deja ver en uno de sus fragmentos:

“Jamás escribí inglés. Allá 16 años hace, cuando tenía yo 13, revolvía con cierto desembarazo The American popular lesson, - e intenté la traducción del Hamlet. Como no pude pasar de la escena de los sepultureros, y creía yo entonces indigno de un gran genio que hablara de ratones, - me contenté con el incestuoso “A Mystery” de Lord Byron. Viví unos días en pleno paraíso: me parecía que bebía, como me ha parecido luego leyendo a Homero; y el Schab-Named y el Popol-Vuh – la leche de la vida.

(Fragmento página 285 Tomo 22)

Martí utiliza un símbolo universal: la leche de la vida, como elemento de nutrición espiritual, con sentido creador, como lo ve la cosmovisión hinduista. La leche es principio del universo y sus cuerpos celestes en los mitos fundacionales. Es hacedora de la existencia e inicia la dialéctica del ser. En este caso son tres las obras que fundan este sentido en el alma del Maestro.

Sobre las señales del amor

Tiene el amor señales que persigue el hombre avisado y que puede llegar a descubrir un observador inteligente.

Es la primera de todas, la insistencia de la mirada, porque es el ojo puerta abierta del alma, que deja ver sus interioridades, revela su intimidad y delata sus secretos. Así, verás que cuando mira el amante, no pestañea y que muda su mirada adonde el amado se muda, re retira adonde él se retira, y se inclina adonde él se inclina, como hace el camaleón con el sol… Otra señal es la sorpresa y ansiedad que se pintan en el rostro del amante cuando impensadamente ve a quien ama o éste aparece de súbito, así como el azoramiento que se apodera de él cuando ve a alguien que se parece a su amado, o cuando oye nombrar a éste de repente. Sobre esto he dicho en un poema:

Cuando mis ojos ve a alguien vestido de rojo,

mi corazón se rompe y desgarra de pena.

¡Es que ella con su mirada hiere y desangra a los hombres

y pienso que el vestido está empapado y empurpurado con esa sangre!

Abu’l-Qāsem Ferdowsī, el gran poeta persa

Autor: 

«Abu’l-Qāsem Ferdowsī» no es sino un conjunto de seudónimos que conforman en nombre de este famoso autor, de cuya identidad real poco se sabe. Abu’l-Qāsem es la forma árabe (kunyah) de nombrar a los padres, pero refiriéndose al mayor de sus hijos. Abu es «padre», y al-Qāsem/Qāsim el nombe de su primogénito. Según una leyenda recogida en la introducción del Šāh-nāmeh de Florencia, el más antiguo que se conserva, cuando el poeta acudió a la corte del sultán Maḥmūd para presentar su obra, este quedó tan complacido que lo nombró Ferdowsī, «paradisíaco», y de esta manera obtuvo su seudónimo. No obstante, Djalal Khaleghi-Motlagh insiste en el carácter de leyenda de este episodio, recordando que el motivo de la elección no está claro realmente.

Sohrab Sepehrí

Autor: 

Sohrāb Sepehrí nació en el año 1307h.s./1928 d.C. en Kāšān, una ciudad del centro de Irán. Su padre era artesano y artista, pintaba y hacía instrumentos musicales que después tocaba. Desde muy niño Sepehrí, sentía una gran pasión por la pintura que se extendió a lo largo de su vida; cuando era pequeño su mayor diversión consistía en pintar las paredes con un pedazo de carbón.

Estudió en su ciudad natal hasta los 21 años. En 1949 se marchó a Teherán para ingresar en la Universidad de Bellas Artes donde se licenció con las mejores clasificaciones de su promoción.Escribió su primer libro de poesía cuando todavía era estudiante. En sus comienzos se basaba en la manera clásica, más tarde, en el año 1327 h.s./1948 d.C. publicó “La Muerte de Color”, su primer libro de poemas al estilo de la nueva generación de poetas, en el que se aprecia una gran influencia de Nimā Yušiy, otro poeta de su generación.A partir de esta fecha realiza muchos viajes por el mundo para dar a conocer sus obras. En un viaje a Francia se matricula en la Universidad de Bellas Artes de París, pero debido a la delicada situación que vivía este país a causa de su guerra contra Argelia, decide volver a Kašan...

Historia de la bandera

Escucha esta historia, cómo en Bagdad  entre una bandera y un telón hubo una discusión. La bandera, llena de polvo y cansada de trotar, en tono de censura le dijo al telón: «Tú y yo somos sirvientes sumisos, ambos somos esclavos del umbral del rey. Yo no descanso un instante en su servicio y de vez en cuando de viaje me veis. Tú no has sufrido ni has estado bajo asedio, no has visto polvo, viento, ni desierto, y en esfuerzo yo te llevo un trecho. Entonces, ¿por qué tú tienes más privilegios? Tú cubres a los efebos de rostro alunado y estás con las esclavas de aroma ajazminado, mientras que yo caigo en manos de vulgares pajes y siempre estoy errabundo y de viaje».

Respondió: «Tengo la cabeza en el umbral inclinada, no la tengo como tú, al cielo empinada. Todo quien por vanidad alce el cuello, finalmente acaba humillado por ello».

El héroe en el Shah Nameh; La ética del héroe (Primera parte)

El héroe épico de la posmodernidad En nuestra contemporaneidad posmoderna (como diría el filósofo E. Dussel “el último expector ”de la modernidad occidental) uno de los géneros literarios dirigidos fundamentalmente hacia un sector juvenil, influyente igualmente en la población adulta, que goza de una gran demanda de lectura es la fantasía heroica, o llamada también fantasía épica. La misma viene acompañada de otros elementos de la cultura de masas como son las historietas (comic y manga), los video juegos y los juegos de roles con estos temas, las letras de muchas canciones de heavy metal y audiovisuales que van desde un video clip y los animes, hasta las versiones cinematográficas de muchas de las novelas de este género. Indudablemente este es un tema que mueve muchos estudios desde las ciencias sociales (sociología, psicología, antropología, semiótica y crítica literaria), como también mueve millones de dólares en el mundo de las editoriales, productoras e industrias del entretenimiento y que es uno de los protagonistas de esa sinfonía de la globalización o mundialización cultural, que los medios dispersan por todo el planeta en ese entramado juego del fenómeno de masas...

Los cuentos; la enseñanza de la vida

Llega la noche y en muchos hogares ocurre lo mismo, el niño se acuesta, se tapa y su mamá se sienta a los pies de su cama y abre un libro. El pequeño sonríe, se abre un mundo mágico, se echa a volar la imaginación, ha llegado la hora que más ansía; la hora del cuento.

El pequeño escucha, expectante, ¿de qué será hoy?, de aventuras, de héroes y batallas, de hadas, de otros niños como él, de su historia, de la historia de otros países, de épocas remotas donde existían reyes, magos, gigantes, duendes y otros personajes creados por la imaginación. Siempre es igual y al terminar la historia pide otra, quiere saber, conocer más como el rey Schariar, de las Mil y una noche, entonces mamá, como Sherezada, le dice con amor que espere al otro día que es hora de dormir...

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