EL cuento popular en la memoria de la literatura clásica árabe

El cuento en general es la narración expuesta oralmente o por escrito, en verso o en prosa. Esta definición nos permite admitir también el papel del hakawati o contador de historias, que retendría las partes más ligeras de las obras serias o algunas de las muchas fábulas o cuentos populares que normalmente no se ponían por escrito. El origen del cuento se remonta a tiempos tan lejanos que resulta difícil indicar con precisión una fecha aproximada de cuándo alguien creó el primer cuento. Se sabe, sin embargo, que los más antiguos e importantes creadores de cuentos que hoy se conocen han sido los pueblos orientales. Desde allí se extendieron a todo el mundo, narrados de país en país y de boca en boca, así que los primeros cuentos de origen árabe y persa llegaron a Europa en boca de mercaderes, piratas y esclavos, famosos cuentos como el de Ali Babá y los cuarenta ladrones, Sinbad el marino, Aladino y la lámpara maravillosa y el de Antar bin shaddad fueron, probablemente, frecuentes en el medio oral y fueron registrados por escrito más tarde. ...

Doctrina pueril

Hace siete siglos un caballero, tan perfecto que su Libro de la orden de caballería se convirtió en modelo epocal, en paradigma del perfecto caballero, abandonó la vida aventurera y galante por la sabiduría y el servicio a Dios. Lleno de amor y de fe, compuso muchas obras como la que presta su título a estas páginas, que comienza diciendo: "Hijo, sabe que artículos (de fe) son creer y amar cosas verdaderas y maravillosas".1 Esta frase podría servir como resumen de su vida y obra. En la Historia de los tres sabios y el gentil, el propio Ramón Llull llamaba a la unidad de las tres religiones del Libro. Resulta maravilloso que en pleno siglo XIII, mientras las Cruzadas, la Reconquista, la intolerancia contra los judíos dividían a los creyentes en un mismo Dios y los enfrentaban a muerte en demasiados casos —lo cual por desdicha no ha dejado de ocurrir—, el sabio mallorquín dirigiera su atención a un problema eterno: un pagano, que desconoce a Dios, ...

Keigobad y su reino cien años (primera parte)

Autor: 

Keigobab se sentó en el trono de los Keianidas y colocó sobre su cabeza la corona adornada de joyas. Todos los grandes, como Zal y Garen, el guerrero, Keschvad, Jerrad y Berzin,el héroe, se congregaron y vertieron joyas sobre esa nueva corona. Después ellos dijeron : ¨¡Oh rey!, haz los preparativos para el combate contra los turcos. ¨Gobad escuchó lo que los grandes decían de Afrasiab y pasó revista a su ejército y, al día siguiente, sus valientes se pusieron en marcha. Un gran ruido se alzó de las tiendas del rey. Rostam revistió su armadura de guerra e hizo levantar el polvo como un elefante furioso. Los iraníes se formaron en filas y se ciñeron para derramar sangre. en uno delos francos estaba Mehrab, el señor de Kabul, del otro Kustehem, el valiente ; al centro estaba Garen, el guerrero, justo con el valiente Keshvad, el destructor de ejércitos Rostam, el Pahlevan, adelantaba al ejército y los grandes y valientes lo seguían. Después de ellos venían Zal y Keigobad. De un lado estaba el fuego, del otro, el huracán. ...

Rostam contra el dragón (segunda parte)

Autor: 

Rostam se durmió por tercera vez, después de haberse cubierto el pecho con la coraza de piel de tigre volvió a rugir el dragón. Tú hubieras dicho que su aliento vomitaba fuego. Esta vez Rajsh huyó a través de la pradera, ya que no se atrevió a cercase al Pahlevan. Su corazón estaba destrozado por esta asombrosa aventura. Tenía miedo de Rostam y del dragón. Pero su amor por Rostam no le dejó descanso. Corrió hacia su amo, rápido como el viento, relinchando, haciendo ruido, desgarrando la tierra y abriendo todos sus cascos. Rostam se despertó de su dulce sueño y se encolerizó contra el fogoso caballo; pero Dios todopoderoso quiso que esta vez la tierra no pudiera esconder al dragón. Rostam lo diviso a través de la oscuridad y, sacando su espada, reacciono como una nube de primavera y lleno la tierra del fuego del combate. Él le dijo al dragón : ¨Dime tu nombre, ya que, ahora en lo adelante, no recorrerás más estas tierras a tu agradado. Mi mano no debe arrancar tu alma de tu negro cuerpo sin que sepa tu nombre. ...

El amigo perdido

¿Dónde está el amante que no ha hallado su hermano en el dulce martirio?

No le falta razón al lamento de Hafiz.

Su historia es extraña historia y es su tono maravilloso.

Fieles creyentes:

en otro tiempo tuve un amigo al que podía confiar todas mis penas:

corazón que las compartía y que me daba su consuelo.

Cuando yo gemía en medio de la tempestad, ...

Historia de Abdula, el mendigo ciego (de “Las Mil y Una Noches”)

Autor: 

El mendigo ciego que había jurado no recibir ninguna limosna que no estuviera acompañada de una bofetada, refirió al Califa su historia:
-Comendador de los Creyentes, he nacido en Bagdad. Con la herencia de mis padres y con mi trabajo, compré ochenta camellos que alquilaba a los mercaderes de las caravanas que se dirigían a las ciudades y a los confines de tu dilatado imperio.
Una tarde que volvía de Basora con mi recua vacía, me detuve para que pastaran los camellos; los vigilaba, sentado a la sombra de un árbol, ante una fuente, cuando llegó un derviche que iba a pie a Basora. Nos saludamos, sacamos nuestras provisiones y nos pusimos a comer fraternalmente. El derviche, mirando mis numerosos camellos, me dijo que no lejos de ahí, una montaña recelaba un tesoro tan infinito que aun después de cargar de joyas y de oro los ochenta camellos, no se notaría mengua en él ...

La vida y la muerte

Autor: 

 

 

Mira al amor

    como se enreda

        con el enamorado

 

Mira al espíritu

    como se funde con la tierra

                      dándole nueva vida

 

¿Por qué estás tan preocupado

       con esto o aquello, o lo bueno o lo malo?

                 pon atención de cómo se unen las cosas

 

¿Por qué hablar acerca de todo

    lo conocido y lo desconocido?

          mira también como lo desconocido se convierte en lo desconocido

 

¿Por qué pensar por separado

   acerca de esta vida y de la siguiente?

          cuando apenas si hemos nacido de la última vida.

 

La amistad

Ofrezcamos con nuestros elogios el incienso de la amistad

al hombre cuyos ojos resplandecen.

Que la claridad de un corazón puro brille como la antorcha

que ilumina la celda de un devoto del amor.

Ya no veo a mi lado a quien fue mi compañero.

Mi corazón está lacerado de tristeza.

Mas ¿dónde está el escanciador?

 

Poema de los átomos.

Autor: 

“... ¡Oh día, despierta! Los átomos bailan.

Todo el universo baila gracias a ellos.

Las almas bailan poseídas por el éxtasis.

Te susurraré al oído... a donde les arrastra esta danza.

Todos los átomos en el aire y en el desierto... sabes, parecen locos.

Cada átomo, feliz o triste... está encantado por el sol.

No hay nada más que decir…”

 

*

 

“¿Qué puedo hacer?, ¡Oh musulmanes!, pues no me reconozco a mí mismo.

No soy cristiano, ni judío, ni parsi, ni musulmán.

No soy del este, ni del oeste, ni de la tierra, ni del mar (…).

Mi lugar es el no lugar, mi señal la no señal.

No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.

He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno.

Uno busco, uno conozco, uno veo, uno llamo.

Estoy embriagado con la copa del amor, los dos mundos han desaparecido de mi vida.

No me resta sino danzar y celebrar".

 “Y el resultado de todo está en estas tres únicas palabras: ardía, ardía y ardía”.

Aparte de Amor, todo se desvanece.

 

El camino al cielo está en tu corazón.

¡Abre y levanta las alas del amor!

Cuando las alas del amor son fuertes, no se necesita ninguna escalera.

Aunque el mundo sea espinas, un corazón amante es una enramada de rosas.

Aunque ruede del cielo hacia abajo, la vida de los amantes sigue adelante.

Invita al amor en cada rincón oscuro.

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