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El árabe en Persia

Un árabe fue a Persia y se admiró de las costumbres que encontró allí. Este ignorante, cuando visitaba el país, pasó por azar delante de una casa de caridad. Había allí un puñado de gentes desordenadas que se habían jugado los dos mundos y que no decían palabra. Todos sin mujer, sin óbolo, pero con el corazón puro; todos exentos de mancha, a cual más.

El derviche misántropo

Un infortunado llegó, a fuerza de andar, a un lugar desierto cerca de un derviche y le dijo: " ¡Oh derviche! ¿Cómo van tus asuntos?" El devoto respondió: "¿No te da vergüenza de hacerme tal pregunta? Enrojece. He permanecido en este mundo que está bien apretado para mí en este momento y donde vivo estrechamente". Su interlocutor replicó: "No dices la verdad; ¿cómo puedes vivir estrechamente en este vasto desierto?" "Si este lugar no fuera estrecho, replicó el derviche, ¿me habrías encontrado alguna vez?"

¡Vota por bailar!

Autor: Hafez Shirazi

Sé que la voz de la depresión

Todavía te llama. 

Sé que esos hábitos que pueden arruinar tu vida

Te siguen enviando invitaciones.

Pero ahora estás con el Amigo

Y te ves mucho más fuerte. 

Puedes permanecer así

¡E incluso florecer!...

Gaza

La mañana deleznable

tatuada de fragores

era coliseo;

una mañana

aguda y ácida,

tristemente venenosa.

 

Las bombas de fósforo

y uranio empobrecido

ya esculpían

el barro macilento

de los rostros de Gaza;

la sangre

dibujaba

su abstracto

en el lienzo asfaltado

de las calles acosadas...

Sobre el carácter de los reyes (cuento 2)

Autor: Saadi Shirazi

Un rey de Jorasán vio en sueños al sultán Mahmud Sabokta-kin. Su cuerpo estaba

despedazado y convertido en polvo, salvo sus ojos, que giraban y giraban en sus cuencas

mirando a su alrededor. Todos los sabios juntos no pudieron interpretar su sueño, salvo

un derviche, que tras presentar sus respetos dijo: «Aún se estremece porque su reino a

otros pertenece».

El rey injusto

Autor: Saadi Shirazi

Un rey injusto le preguntó a un asceta: «¿Cuál es la mejor obra?». Contestó: «Para ti dormir la siesta, pues así dejarías a la gente en paz durante un rato».

Vi a un tirano por el sueño vencido

y me dije: «Este déspota mejor si está dormido».

El que es más bueno dormido que despierto

para mortificar a los demás, mejor sí está muerto.

Saheb-e Zaman

Autor: Hafez Shirazi

Así como cualquier hombre puede

escalar

Una montaña alta

Y en un día claro

Desde allí ver en muchas millas a su

alrededor,

Hafiz puede pararse sobre un pico

sagrado

Dentro de su corazón

Y ver por cientos de años

En todas direcciones.

Y les digo, mis queridos,

Que el Saheb-e Zaman*,

El Cristo,

El Profeta,...

La rueda del destino (Rubaiyat)

Autor: Omar Khayyam

¡Oh rueda del destino!: la destrucción procede de tu odio implacable. La tiranía es para ti un acto predilecto, que cometes desde el comienzo de los siglos. Y tú también ¡oh tierra!, si lográsemos explorar en tu seno, cuántos tesoros inapreciables encontraríamos en ti... El correr de mi existencia se agotará en pocos días. Pasará como el viento del desierto. Así, mientras me quede un soplo de vida, habrá dos días que no me inquietarán jamás: aquel que no ha llegado; aquel que ya pasó. Este rubí precioso procede de una mina aparte. Nuestras diferentes conclusiones sobre esta materia son erróneas, porque el enigma del verdadero amor se explica en un lenguaje aparte.

En este mundo

Autor: Omar Khayyam

En este mundo, donde cada soplo que respiramos nos

trae una nueva tristeza, es mejor no respirar jamás un

instante sin una copa de vino en la mano.

Cuando el soplo de la aurora se haga sentir, levántate y, una y

otra vez, vacía la copa, porque por largo tiempo la aurora respirará

cuando nosotros no respiremos más.

Cadáveres anónimos (poema para Gaza y Palestina)

Cadáveres anónimos

Ningún olvido los reúne,

Ningún recuerdo los separa...

Olvidados en la hierba invernal

Sobre la vía pública,

Entre dos largos relatos de bravura

Y sufrimiento.

“¡Yo soy la víctima!”. “¡No, yo soy la única víctima!”. Ellos no replicaron:

“Una víctima no mata a otra.

Y en esta historia hay un asesino

Y una víctima”. Eran niños,...

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