Anécdota sobre José y sus hermanos

Los diez hermanos de José, para huir del hambre, vinieron desde muy lejos cerca de su hermano. Con desolación contaron su situación y pidieron algo oportuno para la dureza del año. El rostro de José estaba entonces cubierto por un velo y ante él había una copa. José golpeó visiblemente la copa con su mano y esta copa dejó oír una especie de gemido. Los diez hermanos, consternados, soltaron la lengua ante José y le dijeron todos: " ¡Oh Aziz! tú que conoces la verdad, ¿alguien sabe lo que significa el ruido que sale de esta copa? 

Es de noche

Una noche de densa oscuridad.

Sobre una rama de una vieja higuera una rana croa sin cesar, anunciando una tormenta, un diluvio, y yo estoy sumergido en el miedo.

Es de noche, y con la noche el mundo se a semeja a un cadáver en la tumba, y en el miedo me digo a mí mismo: ¿Qué pasaría si la lluvia torrencial cayera en todas partes?

¿Qué pasaría si la lluvia no parara hasta que la tierra se hundiera dentro del agua como un pequeño bote?

En esta noche de oscuridad terrible, ¿quién puede decir en qué estado estaremos cuando rompa el amanecer?

¿La luz de la mañana hará desaparecer el rostro aterrador de la tormenta?

¿Cuántos maestros del espíritu?

“¡Cuántas lluvias de largueza han caído para que el mar distribuyera perlas! ¡Cuántos soles de generosidad han brillado para que la nubes y el mar aprendieran a ser tan espléndidos!” (1)

La gran riqueza de las tradiciones y de los maestros de la historia de la humanidad no reside ni en sus creencias ni en sus doctrinas, reside en el agua y el sol. El agua de la gracia y el sol de la sabiduría.

La enseñanza de los grandes es sencilla y clara. Nos enseñan a no ser en la presencia de “el que es” y a reconocerle.

La imagen y la forma son obstáculo para reconocerle.

Su don y su sabor lo destruyen todo.

“Sólo los rotos ganan el favor del rey”.

Introducción al Golestán

Alabado sea Dios, su gloria y su majestad, que

si le obedecemos, a él nos acercamos, y si

le mostramos gratitud vemos acrecentadas

nuestras bendiciones. Cada inspiración

prolonga la vida, cada espiración alegra el ánimo; así pues, en cada respiración hay dos

bendiciones, y por cada una de ellas hay que mostrar gratitud.

¿La lengua y la mano serán suficientes

para mostrarle la gratitud que merece?

¡Familia de David! ¡Dad gracias! ¡P

ocos de mis siervos son agradecidos!

Es mejor, si uno transgrede,

al Señor pida perdón.

Que nadie comportarse puede

según lo merece Dios.

La lluvia de su ilimitada gracia ha llegado

Deja que la risa te guíe

Autor: 

Cuando vayas a comprar una granada

Escoge una que esté riendo,

Que tenga su máscara abierta

De modo que a través de su abertura

Puedes tener información

Sobre las semillas.

Escucha la risa que muestra el interior

Que agrieta la concha, y te deja ver la perla

Hay otro tipo, una risa infeliz

Como la de la anémona roja que muestra su oscuridad interior

Pero la risa de la granada está bendecida,

Como la compañía de buena gente.

Pregunta de un rey a un derviche

Un hombre comprometido en la vía del espiritualismo y cubierto de harapos iba por su camino, cuando el rey lo vio y le dijo: "¡Oh tú que estás cubierto de harapos! ¿Soy yo quien vale más que tú o eres tú quien vale más que yo?" El espiritualista le dijo: " ¡Oh ignorante! golpéate el pecho y guarda silencio. Aunque no me corresponda hacer mi propio elogio, pues el que se alaba a sí mismo no sabe lo que dice, sin embargo, puesto que debo hacerlo, no es dudoso que un hombre como yo sea mil veces mejor que un hombre como tú. En efecto, tú no conoces el gusto de la religión y tu alma concupiscente te ha reducido al estado de asno. Esta alma concupiscente te domina, señor, y estás agobiado por un peso. Día y noche envuelves tu cabeza en un cabezal y sólo actúas por sus órdenes. Todo lo que ella te ordena, a ti que no eres propio para nada, acción o no acción, debes hacerlo sin réplica; pero yo, que he conocido el secreto del corazón, he hecho de esta perra alma mi asno. Cuando esta alma se ha convertido en mi asno, me he sentado encima. Tu perra alma te domina y yo, la domino a ella; pero cuando mi asno monta sobre ti, entonces tú eres como yo y cien mil veces mejor que tus semejantes".

El hombre pobre (Cuento del Golestán)

Uno de mis amigos se quejaba diciéndome: «Tengo pocos recursos y mucha familia. No

puedo soportar la pesadumbre de la pobreza. Muchas veces he pensado en irme [solo] y

cambiar de lugar para que así, viva como viva, nadie se entere de mis penas ni de mis

alegrías:

 

Sin saberse, muchos a dormir se fueron

sin haberse llevado nada a la boca

y muchos tras agonizar murieron,

mas nadie se rasgó por ellos la ropa.

 

»He pensado en los reproches de los enemigos y en cómo se reirían de mí a mis espaldas,

viendo en los esfuerzos que hago por mi familia una falta de coraje, cómo dirían:

 

Mira a ése, es un irresponsable;

nunca verá el rostro de la felicidad,

pues él opta por la comodidad

y deja a su familia en estado miserable.

 

»Como sabes, tengo conocimientos de cálculo. Si tú pudieras usar tu posición y mediar a

fin de obtener para mí algún cargo, te estaría agradecido el resto de mis días». Dije:

«Hermano, trabajar para los reyes tiene dos facetas; esperar el sustento y temer por la vida,

y no es de sabios esperar lo primero para temer lo segundo»:

 

Nadie a la casa del pobre se presenta

para de sus impuestos pedirle cuentas;

o te conformas con la pobreza y sus inconvenientes

o dejas que de tu hígado los cuervos se alimenten.

 

Dijo: «Lo que acabas de decir no se ajusta a mí y además no has contestado a mi

proposición. ¿No has oído decir que al que traiciona le tiembla la mano al ajustar las

cuentas?».

Eh, Gente

Eh, ustedes, allí, que están sentados en la ribera,

Felices y riendo, alguien está muriendo en el agua, alguien está constantemente luchando en este enojado, pesado, oscuro, mar familiar,

Cuando ustedes están borrachos con la idea de poner sus manos sobre su enemigo,

Cuando piensan en vano que han dado una mano a una persona débil para producir una persona más débil, cuando se ajustan sus cinturones,

¿Cuándo, cuándo les anunciaré que alguien en el aguase está sacrificando en vano?

Eh, ustedes, allí, que están sentados placenteramente en la ribera, pan sobre sus manteles, ropa sobre sus cuerpos, alguien los está llamando desde el agua.

Él golpea la pesada ola con su mano cansada, su boca abierta, sus ojos que se vuelven a abrir con terror, él ha visto sus sombras desde lejos,

Ha tragado agua en la profundidad azul oscuro, a cada momento su impaciencia crece. Levanta de esas aguas por momentos un pie, por momentos su cabeza...

Eh, ustedes, allí, él todavía tiene sus ojos en este viejo mundo desde lejos,..

Que siga la vía

El jardinero que ansia cinco días de charla con la flor,  por el rigor de la espina separado, paciente debe ser tal ruiseñor.   
¿Qué son las conveniencias para el loco que quema el universo?  Mesura y reflexión tareas propias son del mismo reino.   
Es ateísmo en el camino basarse en la abstinencia y en la ciencia. El que sigue la vía la fe precisa aunque tenga cien técnicas.   
Donde estén sus rizos y su rostro, para cualquiera es ilícito mirar la cara de jazmín y el bucle de jacinto.   
Mucho ha de suplicar a sus ojos de narciso ebrio  este corazón loco si ansia el bucle de su pelo.   
Oh corazón, atado por su bucle no te quejes de desasosiego, que mucho aguante necesita el...

Dirección

"¿Dónde está la morada del amigo?"

Fue al alba cuando el jinete hizo la pregunta.

El cielo se detuvo de inmediato, un transeúnte entregó generoso a las tinieblas de arena una rama de luz que tenía en los labios;

luego señaló con el dedo un sauce blanco y dijo:

"Antes de llegar a este árbol hay una callejuela boscosa más verde que el sueño del Dios, donde el amor es tan azul como el plumaje de la sinceridad.

Irás hasta el final de esta alameda que pasada la pubertad aparece, luego torcerás hacia la flor de la soledad.

A dos pasos de la flor, te detendrás al pie del eterno surtidor de los mitos de la tierra.

Allí te envolverá un pánico transparente; en la intimidad fluida del espacio oirás cierto rumor:

Verás a un niño encaramado en un pino alto dispuesto a coger las crías del nido de la luz y le preguntarás: "

¿Dónde está la morada del Amigo?"

Cuento 47

Vi una rosa fresca y primorosa  sobre una cúpula llena de matojos,  y dije: « ¿Qué hacen estos rastrojos

crecidos junto a una rosa?». «Calla —un matojo me dijo lloroso—,  que el compañero no olvida la

nobleza. Si no tengo color, perfume y belleza,  ¿no perteneceré pues a su edén frondoso?    

Del buen Dios soy yo servidor,  bajo su bondad desde antaño crezco,  y si tengo virtudes o de ellas

carezco,  es mi esperanza la gracia del Señor, Y aunque yo no tengo medios   y capital que ofrecer como

obediencia,  él sabe para su siervo el remedio aunque no tenga ninguna hacienda.

Es costumbre que los terratenientes  manumitan a sus esclavos viejos.»

¡Oh Señor, ornato del universo!...

El destino, el libre albedrío y el intento

Hay dos nociones en el camino espiritual que parecen enfrentadas hasta el punto de excluirse una a la otra. Esas dos nociones son el destino, tenido por voluntad de Dios por los creyentes, y el libre albedrío.

Intentaremos primero aclarar la noción de destino.

En otro lugar ya hemos expuesto que lo que constituye la identidad de un individuo, su personalidad, es el paquete de deseos y temores que se formaron en las primeras etapas de la vida, fruto de los primeros éxitos y fracasos del niño en sus primeras relaciones con sus padres y con sus primeros cuidadores.

Esos primeros éxitos y fracasos se constituyeron en el criterio para seleccionar los recuerdos, para construir los proyectos, para interpretar y valorar las realidades y para orientar la actuación futura. Ese paquete de deseos y temores, como dos caras de unos mismos hechos, funcionan como un inflexible programa que se imprime en el individuo para el resto de su vida...

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