Cuento sobre el avaro

Un rico avaro tenía un hijo enfermo. Le dije con buena intención: «Sería apropiado que

recitases el Corán entero o que sacrificaras algún ganado». Tras meditar unos instantes me

respondió: «Es preferible recitar el sagrado Corán, pues el ganado lo tengo lejos». Un

hombre piadoso que le oyó dijo: «Prefiere recitar el Corán entero porque esto lo hace con

la punta de la lengua, pero el oro lo tiene en el centro de su alma»...

 

El difunto criminal

Un indigente murió en estado de crimen y, cuando lo llevaban a enterrar, un devoto que pasaba se apartó diciendo que no había de rezar por tal hombre; pero a la noche siguiente vio en sueños a este desgraciado en el cielo, con el rostro tan brillante como el sol. En su admiración le dijo: "¿Cómo has obtenido, hijo mío, un lugar tan elevado, tú que has vivido siempre en el crimen y que estás manchado de la cabeza a los pies?" Él le respondió: "Dios me ha hecho misericordia a causa de tu falta de compasión hacia mí, a mí cuya conducta ha sido tan desordenada". Ve la sabiduría de Dios en el juego de su amor por los hombres...

 

La llave perdida

Un sufí oyó, mientras andaba, unos gritos que lanzaba un individuo que había perdido una llave y que decía: "¿No ha encontrado nadie allí una llave? Mi puerta está cerrada y estoy en el polvo del camino. Si mi puerta permanece cerrada, ¿qué es preciso que haga? ¿Debo continuar atormentándome? ¿Qué es necesario, pues, que haga?"...

Cuento sobre el cansancio

Cierto día, orgulloso de mi juventud, había caminado mucho y por la noche me detuve

exhausto al pie de un montículo. Un decrépito anciano que marchaba tras la caravana me

dijo: «¿Por qué estás cansado? No es hora de dormir». Respondí: «Si me pongo a caminar

no hallaré mis pies». Me respondió: «¿No has oído lo que dicen los sabios?: "Caminar y

sentarse es mejor que correr y matarse"»...

Otra anécdota sobre Schabli

Después de morir Schabli, un hombre de bien lo vio en sueños y le dijo: " ¡Oh afortunado! ¿Cómo te ha tratado Dios?" El respondió: "Aunque yo tuviera en mi cuenta cosas enojosas, como Dios ha visto que yo era enemigo de mí mismo, ha considerado mi abatimiento, mi debilidad y mi desesperación. Ha tenido, pues, piedad y, en su generosidad, me ha perdonado por completo"...

Poema de Beirut

Manzana del mar, narciso de mármol,

mariposa de piedra, Beirut, imagen del alma en el espejo.

Descripción de la primera mujer, perfume de nubes.

Beirut, de fatiga y oro, de Alandalús y Damasco.

Plata, espuma, mandamientos de la tierra en plumas de palomas.

Muerte de una espiga, exilio de una estrella entre mi amada y yo, Beirut.

Jamás he oído a mi sangre pronunciar el nombre de una amante que duerme en mi sangre... duerme...

De una lluvia sobre el mar aprendimos el nombre. Y del sabor del otoño y

las naranjas de los que llegan del Sur, como nuestros antepasados,

venimos a Beirut para venir a Beirut...

Risas

¿Qué es la risa? ¿Qué es la risa?

¡Es Dios despertándose! ¡Oh, es Dios

despertándose!

Es el sol asomando su cabecita

Por detrás de una nube

Que has estado cargando durante tanto

tiempo

Tapando a tus ojos y a tu corazón.

Es la Luz que abre surcos a una

enorme Estructura

Que es tu Verdadero cuerpo- llamado

Verdad.

Es la felicidad que se aplaude a sí

misma y luego levanta vuelo

Para abrazar a todos y a todo en este...

De la creación como teofanía

Autor: 

La imaginación creadora como teofanía, o el “Dios del que es creado todo ser” Es necesario, ante todo, recordar los actos de la cosmogonía eterna concebida por el genio de Ibn 'Arabi. Un Ser divino, solo en su esencia incondicionada, del que no conocemos más que una cosa: la tristeza de la soledad primordial que le hace aspirar a revelarse en los seres que le manifiestan a sí mismo en la medida en que él se manifiesta a ellos. Ésa es la Revelación que nosotros percibimos y eso es lo que debemos meditar para saber quiénes somos. El leitmotiv no es, pues, el deslumbramiento de una Omnipotencia autárquica, sino una nostalgia profunda: 

“Yo era un Tesoro oculto y quise ser conocido. Por eso he producido a las criaturas a fin de conocerme en ellas”. Esta fase está representada por la tristeza de los Nombres divinos, angustiándose en el desconocimiento porque nadie los nombra, y es esta tristeza lo que viene a distender la Espiración divina (tanaffos) que es Compadecimiento (Rahma) y existenciación (ijád), y que en el mundo del Misterio es Compasión del Ser divino con y por sí mismo, es decir, por sus propios Nombres. Dicho de otra forma, origen y principio son una determinación del amor, que implica un movimiento de ardiente deseo (harakat shawqiya) en aquel que está enamorado. A este ardiente deseo aporta el Suspiro divino su distension.

Cuento del moribundo persa

Encontrábame en la aljama de Damasco platicando con un grupo de sabios cuando un

joven entró por la puerta y dijo: «¿Hay alguien aquí que sepa persa?». Me señalaron y yo

le dije: «Que sea para bien». Dijo: «Hay un anciano de ciento cincuenta años agonizando

que dice algo en persa que nosotros no entendemos; si tienes la gentileza de tomarte la

molestia de venir, serás recompensado». Cuando llegué a la cabecera de su lecho, estaba

diciendo:

Dejadme satisfacer mis deseos un instante,

qué pena que se me corta ahora el aliento,

qué pena que en la vida, de su variado alimento

comimos sólo un poco y dijeron: ya es bastante.

Traduje al árabe para los sirios lo que estaba diciendo y se maravillaron de que pese a su

larga vida lamentase tener que abandonar el mundo. Le dije al anciano: «¿Cómo te

sientes?». Respondió: «¿Qué quieres que diga?»...

Nacimiento de Manucherhr (Historia del Shah Nameh)

Autor: 

Presta atención al acontecimiento que trajo la bóveda azul del cielo, después de que hubo dado vueltas durante nueve meses. Nació de la bella, llena de virtudes, un hijo digno de la diadema y del trono. En cuanto salió de las entrañas de su madre, se lo llevaron al rey. El que lo llevaba dijo: ¡Oh dueño de la corona!  ¡Que se regocije tu alma! ¡Mira a este Iraye!...

El fénix

El fénix es un admirable y encantador pájaro que vive en Indostán. Tiene un pico extraordinariamente largo y muy duro, perforado, como una flauta, por agujeros en número de más de cien. No tiene hembra y vive aislado. Cada uno de estos agujeros   hace   oír   un   sonido   y   cada   uno   de   estos   sonidos   tiene   un   secreto   particular.   Cuando   deja   oír   estos   acentos quejumbrosos por cada agujero, los pájaros y los peces se agitan; los más feroces animales se callan y están fuera de sí escuchando estos dulces acentos. Ahora bien, un filósofo frecuentó a este pájaro y aprendió por su canto la ciencia de la música...

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