La amada nocturna de San Juan de la Cruz se pudo haber llamado Laylà (primera parte )

Sigamos sus huellas por los desiertos ardientes de la Arabia del siglo VII. La antigua historia beduina describe cómo Laylà y Qays, los «Romeo y Julieta» de la literatura islámica, se aman desde su tierna infancia. Una versión de la leyenda dice que los padres de la niña impiden los amores porque Qays celebraba a su enamorada en indiscretos versos febriles.

El tema de trasfondo islámico en el Quijote: cautivo cristiano y exiliado morisco (II)

Cervantes no disimulará demasiado que su historia de cautiverio parte de leyendas argelinas, conocidas por él y que al mismo tiempo se desarrollaba en la Península a través de leyendas medievales francesas e italianas (carolingias y de Cruzadas, Leandra, Hª del Emperador Carlo Magno, Los doze pares de Francia, etc), adaptadas éstas a su vez de antiguos cuentos arábigos, estudiadas todas ellas en la insuperable y prestigiosa obra de Francisco Márquez Villanueva.

Dakar

Dakar está en la encrucijada del sol, del desierto y del mar.

El sol nos tapa el firmamento, el arenal acecha en los caminos, el mar es un encono.

He visto un jefe en cuya manta era más ardiente lo azul que en el cielo incendiado.

La mezquita cerca del biógrafo luce una claridad de plegaria.

La Alhambra en Haikus

Místicas, ambas, dialógicas, de unión con Dios; que participan del encuentro y la comunión de la criatura con la realidad divina, y en las que nunca se esfuman o disuelven las categorías personales (esposo-esposa; amado-amada, amigo-hermano, padre-hijo) en la inmensidad de un Todo o de un Absoluto Impersonal o Transpersonal. Y en contraste con esas dos tradiciones místicas, tan similares, tan cercanas y entreveradas en nuestra tradición religiosa y literaria (como lo atestiguan los estudios e investigaciones de Asín Palacios, Massignon, Ritter, Luce López-Baralt o Henri Corbin) [2], la presencia -incoada no ya en el entorno referido, sino en el espíritu de la forma poética empleada- de la Mística budista-zen, una mística monista, impersonal -en la que la relación Yo-Tú es inexistente-. Una mística, pues, no del encuentro amoroso, como la cristiana-islámica, sino de la disolución del yo o del ego, y del vacío transpersonal. Una mística, en fin, anonadante y de la cesación de todo, característica del Oriente.

Historia de Abul Hussein

Autor: 

Se cuenta -pero Allah es más sabio- que en la ciudad de Kaukabán, en el Yamán, había un beduino de la tribu de los Fazli, llamado Abul-Hossein, quien ya hacía largos años que abandonó la vida de los beduinos, y se había convertido en un ciudadano distinguido y en un mercader entre los mercaderes más opulentos. Y se casó por primera vez en la época de su juventud; pero Allah llamó a la esposa a Su misericordia al cabo de un año de matrimonio.

Introducción al pensamiento de Mulla Sadra (Segunda Parte)

Se pueden resumir, si ello ilustra su “método” de reflexión y observación sobra el devenir, sus viajes -ya que esta es la denominación que él mismo atribuyó al itinerario metodológico de su obra capital- en cuatro planos o fases, itinerantes del alma buscadora hacia la Verdad esencial:

  1. Safar mina Âl-Halaqah ilal Haq -viaje desde la Creación hacia la Verdad-en el cual se abordan las bases físicas o naturales de la Existencia, en tanto en cuanto soporte primario para ésta; a fin de hacer posible la diferenciación entre soporte y esencia, de forma que, diferenciándolos, el primero no sea obstáculo para la comprensión de la segunda.
  2. Safar bil Haq ilal haq -viaje por la Verdad hacia Sí misma, en el cual se aborda el conocimiento de la propia Esencia, de sus atributos y las concomitancias de los conceptos elaborados en torno de ella y sus peculiaridades...

El logos oscuro en María Zambrano

Tres  aspectos  esenciales  desde  los  que  contemplar  el  pensamiento  de  Zambrano, siete  citas,  un  lema,  nueve  filósofos,  y  un  mito,  nos  servirán  de  hilo  conductor  para  adentrarnos en las coordenadas místicas, trágicas y filosóficas del que he denominado  como  logos oscuro  de esta pensadora –en obvia primera contraposición  al logos de la clarté cartesiano- en mi libro de ese título:...

El fruto gustoso

Autor: 

Puedes tener muchas devociones a tu crédito,

Mucho ayuno y oración,

Pero no has probado el sabor de esos actos

Hay muchas conchas de nuez,

Pero ninguna con un dulce fruto dentro.

Tiene que haber un regusto,

Una semilla deliciosa, o el fruto

No podrá producir una planta,

Que luego se vuelva un árbol productivo.

Las prácticas de austeridad sin sabor,

Son sólo fantasías...

Páginas