Rogando al Señor que es nuestro Auxiliador, para que nos ayude a mantener el autocontrol en todas las circunstancias y explicando las dañinas y perniciosas consecuencias de la indisciplina

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Imploremos a Dios que nos ayude a controlarnos; quien carece de autocontrol esta privado de la gracia del Señor. El hombre indisciplinado no solo se maltrata a sí mismo, sino que incendia todo el mundo.

Bajaba del cielo una mesa de comida sin problemas y sin compraventa, y algunos del pueblo de Moisés clamaron irrespetuosamente: «¿Dónde están el ajo y las lentejas?»...

El agua del Paraíso

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Un beduino seco y miserable, que se llamaba Harith, vivía desde siempre en el desierto. Se desplazaba de un sitio a otro con su mujer Nafisa. Hierba seca para su camello, insectos, de vez en cuando un puñado de dátiles, un poco de leche: una vida dura y amenazada. Harith cazaba las ratas del desierto para apoderarse de su piel y hacía cuerdas con las fibras de las palmeras, que intentaba vender en las caravanas.

Sólo bebía el agua salobre que encontraba en los pozos enfangados.

La historia del rey que se enamoró de una doncella y la compró

Autor: 

Había una vez un rey que detentaba el poder temporal y el espiritual. Un día cabalgaba de caza con sus cortesanos. En el camino real, divisó a una doncella y quedó prendado de ella. Puesto que el pájaro, su alma, revoloteaba en la jaula, pagó dinero y compró a la muchacha. Cuando la hubo adquirido y conseguido su deseo, por destino divino ella enfermó...

Tumbas de cristal

Perros invisibles ladran en los subterráneos, en las células, en las trincheras, en los vestíbulos y en los confines
Ladran desde la imaginación entera
Y en la noche cruzan las rejillas y atraviesan los sueños en silencio
Ladrido tras ladrido como relámpagos secos
Un ladrido detrás de las puertas macizas de abajo
Trampas en el pórtico...

El camino hacia el poema; algunas reflexiones

Ahondar en la vida de las palabras. Una vida de palabras. La prefieres al tres cuartos de esta humanidad que has visto arrastrada en sus insolentes y vigorosas paradojas. Estás corriendo, en el mismo metro cuadrado. Te empuja la voluntad póstuma hacia tu nuevo ser. El presente es un puente, un puente dislocado. Lo cruzas sin saber si aguantará hasta que termines de cruzar o si se desmoronará a medio camino. Y si se hunde, habría que nadar en el corazón del barro con una nariz semejante al silbido del viento, llegar a un aire más puro, encontrar en tu espera algunos ángeles. Sin textos ni revelaciones, rápidamente oficiáis la misa y os bautizáis cada uno como profeta: de este modo se invalidan las profecías, y se convierte lo que permite la lengua en diálogos proféticos. En lo múltiple. En lo total. En lo absoluto, lo absoluto, el gran absoluto...

PARTIMOS

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Partimos para distanciarnos del lugar que nos crió y para ver el otro lado de la aurora.
Viajamos buscando la fuente de nuestro nacimiento. Partimos para completar el alfabeto, para cargar nuestro adiós de promesas, para viajar tan lejos como el horizonte, anulando nuestro destino y esparciendo las páginas al viento, antes de permitir que huya, o tal vez no, nuestra historia en otros libros.

BROCAL (En la masacre de Dair Yasin, el enemigo arrojó los cadáveres de las víctimas al pozo de la aldea)

 

 

Brocal,

Punto de encuentro para las juguetonas manos de los niños

con el cubo vertiendo

agua en los cántaros

entre cantos y risas.

¿Acaso la boca de la tumba los ha sacrificado?

¿Es que la boca del patio se alimenta con niños

y mujeres preñadas que vierten

la sangre manchada por balas?

¿Se han secado los racimos a su alrededor?

¿Se ha quemado el trigo? ¿Se han vertido

los odres de aceite en la alforja de piedra

y sobre ella está de nuevo la cruz de Cristo?

El brocal es el segundo Gólgota para nosotros.

 

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