Sobre la conducta en sociedad (frases de Saadí) - 2

4.La ciencia es para cuidar la religión, no para codiciar lo mundanal.

El que ascetismo, ciencia y piedad vendió,

llenó un granero y luego lo quemó.

Un sabio impío es como un ciego con una antorcha, guía a los demás pero no se guía a 

mismo.

Pasa en vano aquel que en su vida,

sin comprar nada su oro dilapida...

Sobre la conducta en sociedad (Frases de Saadí) - 1

1. El patrimonio sirve para vivir tranquilo, pero no se vive para acumular patrimonio. Le

preguntaron a un sabio: «¿Quién es afortunado y quién desgraciado?». Respondió:

«Afortunado es el que sembró y comió, y desgraciado el que murió y dejó».

Por quien no ha hecho nada no hagas oración,

que sólo vivió para amasar y no comió.

 

2. Moisés, sobre él sea la paz, aconsejó a Coré diciéndole: «Haz el bien de la misma manera

que Dios te hace el bien a ti». Él no escuchó y ya conoces su final.

Quien por dinero buenas obras no ha hecho,

por dinero hallará también la perdición.

Si quieres de las riquezas mundanas sacar provecho,

haz el bien a la gente como te lo hace Dios...

El anillo de Salomon

Ninguna piedra tuvo jamás la eminente prerrogativa del engaste del anillo de Salomón. La fama y la reputación de este anillo eran extremas y, sin embargo, el engaste era simplemente una piedra del peso de medio dang. Cuando Salomón cogió esta piedra para engaste de su sortija, toda la superficie de la Tierra estuvo bajo su poder. Salomón vio así su reino establecido; vio el horizonte bajo su ley. La superficie de su reino era, pues, inmensa; el viento lo llevaba por todos sitios a su antojo y, en realidad, sólo poseía su piedra de medio dang. Y dijo: "Como mi reino y mi gobierno sólo son estables por esta piedra, no quiero que en el mundo espiritual o temporal pueda nadie poseer desde ahora tal potencia".

La perdiz

Se acercó después la perdiz, contenta y andando con gracia; salió de su agujero tímidamente y como en estado de embriaguez. Su pico es rojo, su plumaje de color oro, la sangre hierve en sus ojos. Tanto vuela con cinto y espada, tanto desvía la cabeza ante la espada. "He permanecido constantemente en las ruinas -dice-, porque me gustan mucho las pedrerías.

El amor a las joyas ha encendido un fuego en mi corazón y es suficiente para mi felicidad. Cuando se manifiesta el calor de este fuego, la grava que me he tragado enrojece como si estuviera ensangrentada; y puedes ver que cuando el fuego produce su efecto da enseguida a la piedra el color de la sangre. He permanecido entre la piedra y el fuego en la inacción y la perplejidad. Ardiente y apasionada, como grava y, con el corazón inflamado, duermo sobre piedra...

Historia del schaikh San’an (primera parte)

El schaikh San'an era un santo personaje de su tiempo, más perfecto que todo lo que se pueda decir. Este schaikh permaneció retirado durante cincuenta años con cuatrocientos discípulos perfectos. Cada uno de estos discípulos, ¡cosa admirable!, no dejaba de hacer penitencia día y noche. Tenía como herencia las obras y la ciencia y también tenía amigos; tenía las ventajas exteriores y también tenía la revelación interior, así como la inteligencia de los misterios. Había realizado cuatro o cinco veces el peregrinaje a la Meca; había dedicado a este ejercicio un tiempo considerable. Hacía oraciones y ayunos sin número; no omitía ninguna práctica de la sunna. Sus mayores estaban fuera de sí con respecto a él, viéndose así sobrepasados.

Estudios sobre la influencia de la literatura árabe en la poesía española moderna (Primera Parte)

Parece que la idea de la influencia de la literatura árabe en la generación del 27 es muy temprana, pues ya en 1930 un literato español avisó sobre esta influencia; además, algunos de los mismos poetas de esta generación reconocieron que habían leído poesía árabe, como Federico García Lorca, Rafael Alberti, Dámaso Alonso y Luis Cernuda.

1930: Miguel Pérez Ferrero:

 Quizá el primer investigador que avisó sobre la influencia de la literatura árabe en la generación del 27, sea Miguel Pérez Ferrero, en 1930. El 14 de agosto, había publicado en el Heraldo una reseña de Poemas arábigo andaluces, de Emilio García Gómez. En su artículo, Pérez Ferrero, que conocía bien la poesía de Lorca, había sugerido que entre ella (y la de Alberti) y los poemas traducidos por García Gómez había una evidente filiación.

 Escribió Miguel Pérez Ferrer:

“Y para desvanecer el misterio, ese misterio de evocación, el presente libro de un erudito, de Emilio García Gómez, “

Poemas arábigo andaluces.

 He de advertir, sin embargo, por si no hubiera yo sido lo suficientemente hábil para despejarlo de antemano, que no he tratado –ni tanto- identidades entre pasados y presentes fastos de poesía. Sólo me atengo a señalar lo que yo veo como itinerario.

-  Unos  días  después  de  la  revuelta  de  los  ultraístas,  nuestro  escenario  poético ofrecía como reacción, pero también como asimilación razonada, una fórmula de nueva lírica de nuevo sentimiento que, de mano de un poeta andaluz, García Lorca, se adentraba- dardo seguro- en España, desde el corazón de Granada al de Madrid.

-  Acaso faltaba para que la evocación se completase el otro poeta que con fuerza inusitada había de surgir. Acaso faltaba el que llegó, Rafael Alberti, distinto, pero complementario. Complementarios ambos poetas entre sí.

-  Abensaid- nos dice García Gómez- expresa la actitud perenne de Andalucía árabe: ...

Canto de Omar Khayyam (1)

Autor: 

¡Qué mezquino el corazón que no sabe amar! Si no estás enamorado, ¿cómo puedes gozar con la deslumbrante luz del sol o la suave claridad de la luna?

¡Oh, tú, cuyo rostro de estatuilla china causa envidia a las rosas silvestres! ¿Sabes que tus ojos aterciopelados han vuelto al rey de Babilonia semejante a un alfil que retrocede ante la reina?

No ves sino las apariencias de las cosas; te das cuenta de tu ignorancia y, sin embargo, no renuncias a amar. Deberías saber que Alá nos ha dado el amor como nos dio ciertas plantas venenosas.

Olvida que deberías haber sido recompensado ayer y no lo fuiste ¡Qué importa, sé feliz! No eches de menos ninguna cosa ni espere nada tampoco. Lo que ha de suceder, escrito está en el libro que hojea, al azar, el viento de la eternidad.

Tú hueles a trigo, a la lluvia

Autor: 

Tú hueles a trigo, a la lluvia

tú hueles al aroma fresca del pan

tú hueles a mar, á la costa, a la ola

tú hueles a la nube y al viento y a la tempestad

tú hueles a la campana de la caravana

tú hueles al fuego en el invierno

olor de los jardines plegados de frambuesas

tú hueles a la siembra delas primaveras tempranas

olor del rocío sobre las hojas de la menta, tú hueles al jardín

verde de la albahaca

tu hueles a las colmenas dulces de la miel, al aroma de las flores

silvestres del desierto.

tú hueles al ardor del amor, al aroma del alma en llamas...

Corta las riendas del arado

¿Qué hace la pureza?

Corta las riendas del arado.

Te libera de tener que trabajar y comer

En el lodo.

Te libera de tener que vivir detrás

De un gran buey

Que rompe constantemente el viento.

¿Qué puede hacer la pureza, querido

mío?

Puede elevar tu corazón

Sobre un Sol naciente, corcoveaste,

Que llena el alma de ansias

Por llegar a las cumbres de la

Creación...

Otra anécdota sobre Abu Said Khircani

El schaikh Khircani habló así, ¡cosa admirable! en el último momento de su vida, cuando su alma estaba en sus labios, dispuesta a escaparse: "Quisiera Dios que abrieran mi cuerpo y que arrancaran mi quemado corazón, que mostraran después mi corazón a los hombres y que les explicaran en qué consisten mis dificultades,a fin de que supieran que la adoración de los ídolos no conviene al que conoce los secretos espirituales...

Respuesta de un sufí

Un hombre distinguido dijo a un sufí: "¡Oh hermano mío! ¿Cómo pasas tú tu tiempo?" -"Yo vivo -le respondió--, en unos baños; allí tengo los labios secos y la ropa mojada y no me atrevo a cortar pan para comer, por temor a tener el cuello cortado."

Si por un instante buscas el bienestar en este mundo, es necesario que te duermas o que repitas lo que has visto en sueños. Sin embargo, ponte alerta cuando busques la felicidad, a fin de llegar valientemente del lado del puente Sirat. La satisfacción no está visible en el camino del mundo, pues no se encuentra en él en absoluto. Mientras que el alma concupiscente exista como un ardiente fuego, el corazón no estará contento y, si recorres el mundo por un asunto personal, nadie atestiguará de su satisfacción.

Un hombre distinguido dijo a un sufí: "¡Oh hermano mío! ¿Cómo pasas tú tu tiempo?" -"Yo vivo -le respondió--, en unos baños; allí tengo los labios secos y la ropa mojada y no me atrevo a cortar pan para comer, por temor a tener el cuello cortado."

Si por un instante buscas el bienestar en este mundo, es necesario que te duermas o que repitas lo que has visto en sueños. Sin embargo, ponte alerta cuando busques la felicidad, a fin de llegar valientemente del lado del puente Sirat. La satisfacción no está visible en el camino del mundo, pues no se encuentra en él en absoluto. Mientras que el alma concupiscente exista como un ardiente fuego, el corazón no estará contento y, si recorres el mundo por un asunto personal, nadie atestiguará de su satisfacción.

Un esclavo agradecido

Un rey, benévolo por naturaleza, dio un día una fruta a uno de sus esclavos. Este se puso a comer esta fruta con placer diciendo que nunca había probado una fruta más deliciosa. Estas palabras le dieron el deseo al rey de probarla también y le pidió al esclavo la mitad de esta fruta que él encontraba tan excelente. Este le dio, pues, al rey esta mitad y, cuando el monarca la hubo probado, encontró amarga esta fruta. Frunció las cejas y expresó su asombro de que su esclavo hubiera encontrado dulce semejante amargura. Pero este esclavo, que había entrado en la vía del espiritualismo, le respondió: "Señor,he recibido de tus manos tantos regalos, que no podría rechazar el amargo fruto que me das. Si a cada instante me llega un tesoro de tus manos, ¿por qué me afligiría sólo por una amargura? Puesto que me has colmado de tus beneficios, ¿por qué me alejaría de ti una amargura?"

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