Y un mensaje en el camino

Vendré un día y traeré un mensaje,

meteré luz en las venas,

y alzaré la voz:

¡Oh vosotros que tenéis la cesta llena de sueño!

Traigo manzana, manzana roja del sol.

 

Vendré, daré un jazmín al mendigo.

Obsequiaré otro zarcillo a la bella leprosa.

Diré al ciego: ¡Qué vistoso es el jardín!

Seré un errante, daré vueltas por los callejones.

Pregonaré: ¡Rocío, rocío, rocío!

SEPARACIÓN

SEPARACIÓN

Un asiento en el jardín

y un frío negro.

Un silencio inmenso ha caído

desde la altura del espacio,

llegando al sorprendido momento.

Estaban aquí los dos,

hace cinco minutos,

han hablado mucho

y no han dejado

más que el frío de dos manos en su pecho

y el llanto de una rosa marchita.

YO, TÚ, ÉL

Autor: 

 

 

En su vocabulario no había árboles

ni flores...

En su vocabulario no había pájaros.

Sólo sabía lo que le habían enseñado:

matar a los pájaros,

y mató a los pájaros,

odiar a la luna,

y odió a la luna,

tener un corazón de piedra,

y tuvo un corazón de piedra,

a gritar: "¡Viva lo que sea!"

"¡Abajo lo que sea!"

"¡Muera lo que sea!".

 

En su vocabulario no había árboles,

Encuentro con un hombre cuyo nombre era él

Autor: 

Él: ¿Qué noticias hay en la tierra?

 - Perdón, la tierra gira y Egipto

También gira, pero...

Él: Pero ¿qué?

No entierres secretos en tu pecho.

- ¿ Subo el volumen de la radio?

Él: No. Aquí estás seguro.

Di lo que quieras.

-  Estás a punto de convertirte en un mito.

Él: Eso no me alegra en absoluto.

Quien haga de mí un mito, me reniega.

No soy una imagen en el muro.

A Egipto le basta con las tres pirámides,

no tiene necesidad de una cuarta.

Prefiero ser ventana en una casa

a ser estatua en una calle.

- Y tu mausoleo...

El simbolismo de la palmera en el capítulo octavo de Futûhât (la palmera imaginal en Ibn Arabí, su simbolismo)

El simbolismo de la palmera en el Islam es enorme. Quizás haya sido Ibn Arabi (1165-1240) quien primero desveló con mayor rotundidad su "ámbito imaginal", y así lo hizo en sus "Revelaciones de la Meca" (al-Futûhât al-Makkiya). Nos complace mucho poder transcribir la traducción de dicho texto esencial y el breve comentario que sobre él realiza Pablo Beneito Arias, con algunas anotaciones, y lamentamos no poder mostrarlo con la transliteración minuciosa realizada por Beneito (en cuanto podamos, lo haremos).

El amor centinela

Un soldado encargado de hacer centinela se enamoró perdidamente, estando así día y noche sin sueño y sin reposo. Uno de sus amigos le dijo: " ¡Oh tú que estás privado del sueño! duerme al fin una noche por lo menos". -"El amor -respondió-, le va a mis funciones de centinela; ¿pues pueden permitir dormir estas dos cosas? Puesto que el sueño no le conviene al soldado que hace centinela, es ventajoso que esté enamorado. Con tal sentimiento que consiste en jugar su vida, se ha amparado de mí, se identifica con mis funciones y mis funciones entran en su dominio. ¿Cómo encontraría yo aunque sólo fuera un poco de sueño si no puedo cogerlo de ningún lado? Cada noche el amor me pone a prueba y me hace observar así la consigna".

La pulsera de tobillo

Autor: 

Se dice, entre lo que se dice, que en una ciudad había tres hermanas, hijas del mismo padre, pero no de la misma madre, que vivían juntas hilando lino para ganarse la vida. Y las tres eran como lunas; pero la más pequeña era la más hermosa y la más dulce y la más encantadora y la más diestra de manos, pues ella sola hilaba más que sus dos hermanas reunidas, y lo que hilaba estaba mejor y sin defecto por lo general. Lo cual daba envidia a sus dos hermanas, que no eran de la misma madre.

Páginas