Quiero más vida

Quiero más vida para encontrarte, más exilio.

Si mi corazón fuera ligero, lo lanzaría sobre cada abeja.

Quiero más corazón para poder llegar al tronco de una palmera,

y si mi vida me perteneciera, te esperaría detrás del cristal de la ausencia.

Quiero más canciones para llevar un millón y una puertas,

levantarlas cual jaima en dirección al país y vivir en una frase...

Poesía luminosa: Ibn Arabi y Lezama Lima

La luz espiritual que permite la “contemplación infusa” de la mística carmelitana, tiene parangones en la mística sufí -de la que tanto se nutriera- con varios de sus conceptos, concluyentes todos en su método filosófico de un “saber saboreando” (y dentro de él, básicamente, el saber captado por el sentido de la luz) por el que se construye la realidad como “mundo imaginal”. Estas “visiones imaginarias” tan caras para el misticismo y, sobre todo, para la poesía mística, representan las aprehensiones de la revelación que por las vías esotérica y exotérica se obtienen por el misticismo sufí, y que no, es más, en este sentido, que un escalar hacia la conjunción con Dios. Las tesis de semejanza que aparecen en las doctrinas aludidas, dictan parámetros por donde guiarnos en su explicación, ya que de no haber correspondencia entre hombre y naturaleza -representada ésta por la luz- no podría el hombre asumirla. Este aserto ya advertido en los filósofos mencionados , encuentran resonancia en Najm Kobrâ, lo que comenta Corbin en fundamentales reflexiones:...

Historia del beduino

Autor: 

Schehrazada empezó a narrar: Se cuenta -pero Allah es más sabio- que en la ciudad de Kaukabán, en el Yamán, había un beduino de la tribu de los Fazli, llamado Abul-Hossein, quien ya hacía largos años que abandonó la vida de los beduinos, y se había convertido en un ciudadano distinguido y en un mercader entre los mercaderes más opulentos. Y se casó por primera vez en la época de su juventud; pero Allah llamó a la esposa a Su misericordia al cabo de un año de matrimonio. Así es que los amigos de Abul-Hossein no cesaban de apremiarle con respecto a un nuevo matrimonio, repitiéndole las palabras del poeta:...

El vino

Autor: 

Si bebo vino no es sólo por mi propia satisfacción;

no es para cometer desórdenes y abstenerme de la religión y de la moral.

No: es para respirar un momento fuera de mí mismo.

Ningún otro motivo me invita a beber y a embriagarme...

Los tres hijos y el tesoro

Autor: 

 

Se dice desde tiempos remotos que más allá de las siete colinas, un anciano, enfermo y acechado por la muerte, hizo llamar a sus tres hijos:

Sabed, hijos míos, que guardo un tesoro. Al que me traiga agua mágica para curarme del mal que me consume, le revelaré el lugar donde se esconde mi fortuna.

Así, se fueron los tres hermanos, un buen día, en busca del agua mágica. Tras cinco largos días y cinco largas noches andando, llegaron por fin al alba, a un calvero del bosque. Los rayos del sol descubrían tres caminos.

El primogénito, Akli, el malvado, el que llevaba en su interior el veneno del mal, escogió el camino más bonito, bordeado por árboles repletos de flores y frutos. Saíd, el avaro, el que no compartía nunca su trozo de pan ni sus dátiles, decidió tomar el segundo camino, también muy verdoso...

El León, el lobo y el Asno

Autor: 

Se cuenta que el león, rey del bosque, cayó enfermo. Todos los animales vinieron a verlo para desearle un buen restablecimiento.

Entre los visitantes, estaba el zorro, gran sabio del bosque, le dice a su rey:

-Si quieres curarte, debes hacer la peregrinación a la Meca. Estás enfermo a causa de tus pecados: mataste y agrediste a un gran número de animales; comiste a no sé cuántos hombres….

- tienes razón, querido sabio.

Pero la Meca está muy lejos de aquí.

¿Quién podrá acompañarme?

- Yo -propone el lobo- es una buena ocasión para purificarme de todos mis pecados.

- Pero ¿qué pecados cometiste, querido lobo?

El lenguaje de los lirios

Albricias, corazón, que el viento de la mañana ha regresado.

La abubilla mensajera de la tierra de Saba ha regresado.

Oh ave del alba, canta el himno de David,

que el Salomón de las flores, con el viento, ha regresado.

¿Dónde está el iniciado que entienda el lenguaje de los lirios,

para que pregunte por qué partió y por qué ha regresado?

Me trató con clemencia y gentileza la providencia divina,

Me perdí tanto en mí mismo

Me perdí tanto en mí mismo que he desaparecido incluso para mí,

era una gota de rocío del mar y me ahogué en el mar.

Al principio era una sombra tirada y despreciada en el suelo,

justo cuando apareció el sol, me desaparecí.

Parece que era sólo un momento cuando vine o fui,

ésta llegada sin rastro y salida sin aviso.

Camina en la ruta de su amor si eres sapiente,

sin remedio me convertí en conocedor e ignorante en su amor.

Como hay que ser todo ojo y al mismo tiempo ciego,...

¿Te parecería raro?

Te parecería raro si Hafiz dijera,

 “Estoy enamorado de cada iglesia

Y mezquita Y templo

Y de cualquier santuario

Ya que sé que es allí

Donde las personas dicen los diferentes nombres

Del Único Dios”.

¿Les dirías a tus amigos

Que soy un poco raro si admitiera

Que estoy realmente enamorado de cada mente Cuerpo y Corazón? 

¡Oh! De verdad estoy Loco de atar

Por cada idea, anhelo Y Miembro tuyo.  Querido mío,

Esto es porque sé Que es a través de ellos 

Que estás buscándolo a Él.

De cómo la esposa tuvo en cuenta a su esposo y le rogó a Dios que la perdonase por cuanto había dicho

Autor: 

Cuando ella vio que él se ponía fiero y díscolo, comenzó a llorar; ciertamente las lágrimas son la trampa de la mujer. Dijo: «¿Cómo iba a imaginar semejantes palabras de ti? Esperaba algo distinto». La mujer se aproximó humillándose: «Soy tu polvo, indigna de ser tu esposa. Cuerpo y alma, cuanto soy es tuyo; toda la autoridad y mando te pertenecen. Si mi corazón se impacientó a causa de la pobreza, no es por mí, sino por ti. Tú has sido el remedio en mi aflicción, no quiero que estés en la indigencia. Por mi alma y mi conciencia, no lo hago en interés propio: todas estas quejas son por ti. Por Dios que en todo momento moriría por ti. Quisiera que tu alma, que la mía adora, supiera mis más íntimos pensamientos»...

De cómo la liebre se apartó del león cuando este se acercó al pozo

Autor: 

Cuando el león se aproximó al pozo vio que la liebre se retrasaba. Dijo: «¿Por qué te rezagas? ¡Ven aquí!». La liebre dijo: ¿Dónde está la fuerza para mover mis pies? Han desaparecido mis manos y mis pies. Mi alma tiembla y mi valor ha huido. ¿No ves que mi cara está amarilla como el oro? Mi tono indica mi estado interior. Puesto que Dios ha declarado el signo externo como informativo, el ojo del gnóstico se vuelve hacia el signo. El color y el olor son significativos, como una campana: el relincho del caballo hace que uno conozca al corcel...

Ramos de flores

 

De repente, se hizo viejo, y no estaba preparado para eso; de repente, encontró su vida contada por décadas de años. Años acudidos como furgones dislocados de un tren apurado en el desierto, independientemente de las instrucciones del conductor; hubiera querido ser él aquel conductor libre de cualquier atención. Soñó con un inmenso desierto, lo cruzaba como un sonámbulo, fascinado por las imágenes de la arena, la inmensidad desnuda y el fulgor de los espejismos acariciando su imaginación herida y su perpleja lozanía.

Pensó en sentarse en intersecciones contando los transeúntes, en ramos de flores que regalar a músicos ciegos que se mezclaban con sus instrumentos, pensó que él era el músico ciego guiado por sus hijos a un oasis de sensaciones que pasó toda sus vida en busca de él, pensó en un truco que le permitiera romper las barreras y los números, y que su vida le pareciera como una frase musical que se eleva y continúa sin principio ni fin.

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